A Sergio Pérez no se le da correr en su nueva “casa”. El mexicano no sólo se quedó sin podio en el Gran Premio de Austria, sino que su abandono en el Red Bull Ring lo mandó a la tercera posición de un Mundial de Pilotos que ahora tiene como escolta de Max Verstappen a Charles Leclerc.

El monegasco se llevó la carrera y así le permitió a Ferrari tomar revancha de lo ocurrido en el Gran Premio de Emilia Romagna cuando Red Bull hizo el ‘1-2’ en la casa de la “Scuderia”, el 24 de abril.

Sin embargo, esta vez la frustración estuvo del lado del equipo austríaco y, sobre todo, en el mexicano, quien se había lucido en Silverstone, en el Gran Premio de Gran Bretaña, y tenía mucha confianza en que, desde su quinto puesto en la largada en el circuito de Spielberg, pudiera obtener cosas importantes.

Pero esto se diluyó de inmediato con el roce que tuvo con el británico George Russell.

Apenas en la vuelta 1, el piloto de Mercedes tocó la parte trasera del monoplaza del mexicano, lo que originó que éste hiciera un trompo. Pérez cayó en la trampa de arena y automáticamente se fue hasta la última posición e incluso tuvo una vuelta de desventaja.

“Una pena, haber terminado todo tan temprano. Había buenas posibilidades hoy (ayer) de una buena carrera y muy desafortunado. Creo que hice todo lo que podía hacer, di suficiente espacio a George y bueno, no pudo controlar su auto y se fue contra mí.

“Más de eso no podía hacer, porque ya estaba en la grava y, pues, una pena que todo haya terminado así”, comentó “Checo” a Fox Sports.

Tras el incidente, Russell recibió su “merecido”: fue penalizado con cinco segundos, mientras que el tapatío siguió intentando remontar posiciones; sin embargo, el daño ya estaba hecho. Derivado de los problemas que ocasionó la colisión en su auto, el mexicano abandonó en la vuelta 26.

“Tenía muchísimos daños en el auto y no era posible continuar. La carrera ya estaba perdida, ya habíamos perdido una vuelta y no había nada que hacer”, agregó.

Fue un retiro con mucha amargura, pero lo peor –para sus aspiraciones en el Mundial de Pilotos– estaba por venir: el triunfo de Charles Leclerc.

El monegasco recuperó la sonrisa finalmente, luego de una muy mala racha que tuvo. Fueron cinco carreras de la Fórmula 1 en las que el piloto quedó apartado del podio, la última de ellas en Silverstone, donde ocupó la cuarta posición.

Pero hubo drama para volver a lo más alto del podio. Charles Leclerc sufrió en las últimas vueltas por el desperfecto del acelerador, algo que le complicó controlar la velocidad en las curvas.

Finalmente, logró aguantar los embates de Verstappen y superó al neerlandés por 1.5 segundos y así reflotó sus aspiraciones de pelear el campeonato.

Fue el primer triunfo del piloto de Ferrari desde el Gran Premio de Australia en abril. Después de un segundo lugar en Miami en mayo, las siguientes cinco carreras del monegasco incluyeron dos abandonos, dos cuartos y un quinto lugar.

“Trataba de mantenerme optimista, pero obviamente fueron carreras muy duras que se sucedían y en las que todo me salía mal”, dijo Charles Leclerc, quien también ganó el GP de Baréin.

 “¡Vamos!”, gritó por la radio tras cruzar la meta y admitió: “Estaba asustado, bien asustado. ¡Sí!”

Así se gestó la revancha de Ferrari en Austria y pudo haber sido también con el ‘1-2’; sin embargo, una avería en el motor del bólido de Carlos Sainz Jr. lo evitó.

Las pretensiones del español de quedar segundo en Austria se disiparon justo cuando parecía que iba a rebasar al líder y actual campeón Verstappen. Sainz Jr. salió de su monoplaza cuando las llamas empezaban a lamerle el traje de competencia. Sano y salvo, se sentó en el césped para contemplar su mala suerte.

Por su parte, Verstappen se apuntó el punto de bonificación por registrar la vuelta más rápida, añadiéndolo a los ocho que obtuvo al ganar la carrera Sprint el sábado y de esta manera llegó a 208 puntos, por 170 de Charles Leclerc (170) y 151 de Pérez.

El neerlandés nunca dio la sensación de que obtendría su séptima victoria del año y su quinta en el Red Bull Ring en Spielberg, donde decenas de aficionados con color naranja le alentaron en la carrera.

“Es una pena no poder haber ganado hoy. La pasamos mal con los neumáticos, pero el segundo lugar sigue siendo un buen resultado”.

Lewis Hamilton entró tercero con Mercedes para su tercer podio seguido. Russell, quien fue penalizado por el incidente con Pérez, logró entrar cuarto. Sin duda, un gran resultado para los “Flechas Plateadas”, tomando en cuenta que tuvieron que reparar ambos autos por colisiones el viernes.

“Sacamos puntos valiosos. Estoy bien agradecido con el equipo por haber trabajado tan fuerte”, dijo Hamilton.

Ahora la revancha para “Checo” será hasta el 24 de julio, en el Gran Premio de Francia. “A pensar, descansar un poco y preparar las próximas dos carreras”, escribió Pérez en su cuenta de Twitter. Estas serán vitales si quiere llegar a la pausa de verano con serias aspiraciones por un título que ayer se alejó.

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