El autogol de Andriy Yarmolenko al minuto 34 impidió a la selección de Ucrania cumplir con su misión de asistir al Mundial de Qatar 2022. Lo intentaron, pero al final, Gales hizo el gol para estar en la Copa del Mundo.

En Cardiff se terminó el sueño del equipo dirigido por el técnico Oleksandr Petrakov. No pudo darle la alegría a un país devastado desde el 24 de febrero pasado por la invasión rusa. Incluso, ayer hubo ataques aéreos a Kiev.

Yarmolenko, héroe en otras ocasiones, cabeceó inadvertidamente el balón hacia su propia portería cuando intentaba despejar un tiro libre del capitán de Gales, Gareth Bale, en el primer tiempo, y así se dio el único tanto del juego.

Sin embargo, no fueron pocas las opciones de gol, pues fue un duelo emotivo. En la primera mitad, Ruslan Malinovski, Roman Yaremchuk y Oleksandr Zinchenko generaron peligro con remates al arco para los ucranianos; Ben Davies, Neco Williams y Gareth Bale respondieron por la misma vía para los galeses.

Ucrania luchó hasta el final, pero el portero Wayne Hennessey fue el héroe del equipo local.

Su pierna derecha detuvo un disparo de Viktor Tsyhankov a los 10 minutos del segundo tiempo. Luego, un remate de cabeza de Artem Dovbyk, a los 84, parecía dirigirse a la esquina de la red, pero lo desvió de mano izquierda.

Al final, Gales consiguió la victoria y se dirige a su primer Mundial en 64 años, donde iniciará enfrentando a Estados Unidos en noviembre, esto como parte del Grupo B.

Y tal como se pronosticaba, la nación ucraniana, aunque lastimada, estuvo apoyando a su equipo. En el día 102 de la guerra, la población se tomó un breve respiro del dolor y el sufrimiento para seguir el partido en bares, incluso en Kiev, que ayer nuevamente fue blanco de ataques aéreos rusos.

Por ejemplo, el arquitecto Dmytro Leshehenko desenterró su camiseta amarilla de la selección nacional que compró en épocas más felices, cuando Ucrania fue una de las sedes de la Eurocopa 2012, y caminó con su hermano, pasando por dos de las catedrales con cúpulas doradas de Kiev, hasta un bar donde vieron el partido con amigos, compartiendo dos enormes jarras de cerveza de tres litros, pan frito, carne ahumada y otros bocados.

“La gente en los campos de batalla vio esto desde sus celulares”, dijo Leshehenko, narrando conversaciones con amigos que servían en las fuerzas armadas.

Rusia bombardeó la capital ucraniana ayer por la mañana. Afirmó que sus objetivos eran suministros militares proporcionados por países de Occidente, y aseguró que destruyó tanques extranjeros, aunque un funcionario ucraniano lo negó.

El ataque activó las alarmas antiaéreas y demostró que el gobierno ruso sigue teniendo la capacidad y voluntad de golpear en el corazón de Ucrania, a pesar de haber abandonado su ofensiva más amplia en el país para centrar sus esfuerzos en capturar territorio en el este.

La invasión rusa ha provocado decenas de miles de muertes de civiles y tropas, ha expulsado a millones de personas de sus hogares, ha desencadenado amplias sanciones contra el gobierno de Vladimir Putin y sus aliados, y ha estrangulado las exportaciones de trigo y otros granos cruciales desde Ucrania a través de los puertos del mar Negro, limitando el acceso al pan en África, Oriente Medio y más allá.

Todo este espectro de la guerra se hizo evidente en la capital galesa con un mensaje de paz en inglés y ucraniano en las pantallas del Estadio Cardiff City.

“Tenemos una guerra en todo el país. Tenemos niños y mujeres muriendo a diario. Nuestra infraestructura está siendo arruinada por los bárbaros rusos. Quieren hacernos daño, pero los ucranianos resisten y defienden su tierra. Solo queremos su apoyo, que ustedes entiendan lo que nos está pasando en casa”
Oleksandr PetrakovDT de Ucrania

De las mil 800 localidades asignadas a Ucrania, 100 entradas gratuitas fueron entregadas a refugiados que se vieron obligados a huir de territorio ucraniano desde que inició la invasión, acción por la que Rusia fue descalificada de la clasificatoria europea para la Copa del Mundo.

Asimismo, las rivalidades quedaron a un lado cuando se escuchó el himno nacional ucraniano y fue aplaudido por los aficionados locales, en una gran muestra de deportivismo, pero cuando se dio el silbatazo inicial ambos equipos sólo se concentraron en la victoria, dando otra gran muestra de competitividad.

Y a pesar de la derrota, todo indica que el balón ya no se parará en Ucrania, pues se tiene la intención de reanudar el futbol competitivo en el país en agosto, pues el presidente Volodímir Zelenski dio su aprobación.

Por su parte, la Unión Rusa de Futbol protestó ayer contra el uso de la camiseta que la selección ucraniana usó para su duelo ante Gales debido a que Ucrania incluía a Crimea, que Rusia anexó en 2014, como parte de su mapa.

Así, en medio de la guerra, Ucrania despertó del sueño que significaba ir al Mundial, pero fue una bocanada de oxígeno para un país que desea con todas sus fuerzas algo más que acudir a una Copa del Mundo: la paz.

Sólo faltan dos lugares por definir

Con la clasificación de Gales, Europa entregó su último boleto para Qatar 2022, y ya sólo faltan dos invitados para completar a las 32 selecciones de la justa de noviembre próximo.

Éstos saldrán de los repechajes intercontinentales que se realizarán el 13 y 14 de junio próximos. En ellos, Perú se medirá al ganador de Emiratos Árabes Unidos vs Australia, que se medirán mañana en Doha, mientras que Costa Rica y Nueva Zelanda pelearán por el otro boleto.

La selección que consiga su lugar a la Copa del Mundo del repechaje entre Sudamérica y Asia se instalará en el Grupo D, el cual está integrado por el actual campeón Francia, Dinamarca y Túnez.

El ganador del repechaje entre Costa Rica y Nueva Zelanda formará parte del Grupo E con España, Alemania y Japón.

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