El Gobierno federal apuesta a que la recuperación plena de la economía, así como de la crisis sanitaria por la que transita el país, ocurra cuando la vacuna contra el COVID-19 esté disponible.

Sin embargo, hasta el momento no existe claridad en torno a con qué recursos y cuándo se liquidarán las 198.37 millones de dosis que planea adquirir esta administración para inmunizar a más de 116 millones de personas.

En octubre de este año, Arturo Herrera, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), afirmó que el costo total de la adquisición de dichas vacunas es del orden de mil 659 millones de dólares y antes de que concluya el año se cubrirán anticipos por 321.21 millones de dólares.

198.37

millones de vacunas contra el COVID-19 adquirió el Gobierno federal a través de contratos con tres empresas y el mecanismo COVAX

Apuntó que el monto total por la compra de estas vacunas a tres empresas (la estadounidense Pfizer, AstraZeneca de Reino Unido y la farmacéutica china CanSino) y el mecanismo internacional de cartera de vacunas COVAX, se cubrirá hasta diciembre del 2021. Pero en el Presupuesto de Egresos de la Federación del siguiente año (PEF 2021) no se etiquetaron recursos específicos para esta compra.

Además las autoridades sanitarias también tendrán que integrar sistemas de almacenamiento específico para resguardar las dosis de Pfizer, que requiere mantenerse a una temperatura de menos 70 grados centígrados debido a que esas vacunas utilizan material genético del virus.

México no es el único país que se enfrentará a este problema, de hecho ningún país en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos están listos para manejar estas vacunas, advirtió la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En el documento del PEF 2021, que se aprobó el pasado 13 de noviembre, se identifican dos partidas enfocadas en programas de vacunación, que forman parte del Anexo 13 de Erogaciones para la Igualdad Entre las Mujeres y los Hombres, del orden de 449.30 millones de pesos; y el segundo en el Anexo 18 enfocado en Recursos para la Atención de Niñas, Niños y Adolescentes, con dos mil 42 millones.

Pero estos recursos estarán enfocados en la adquisición del esquema de vacunación para adolescentes y adultos tradicional, como las dosis para contrarrestar el tétanos, sarampión, infección por el Virus del Papiloma Humano, difteria, influenza e infecciones por neumococo, entre otras.

116

millones de personas serían inmunizadas con estas vacunas

Previo a la aprobación del PEF 2021 tanto integrantes de la Cámara de Diputados, como autoridades hacendarias señalaron que el total de las dosis importadas serían costeadas con los recursos que se concentraban en 109 fideicomisos que el Congreso de la Unión determinó desaparecer.

“Es un monto bastante fuerte, el gobierno no cuenta o no contaba, en estas circunstancias en donde la situación económica que es muy compleja con recursos adicionales disponibles, para atender un monto tan importante como mil 600 millones de dólares”, explicó Victoria Rodríguez Ceja, subsecretaria de Egresos en Hacienda, durante una comparecencia ante integrantes del Senado.

Sin embargo, tampoco existe certeza respecto al manejo transparente de dichos recursos, que ascienden a 68 mil millones de pesos, toda vez que su reintegración al presupuesto público será a través de la Tesorería Federal como “aprovechamientos”.


Las autoridades sanitarias también tendrán que integrar sistemas de almacenamiento específico para resguardar las dosis de la vacuna de Pfizer

Vacuna, Clave de recuperación

Arturo Herrera, titular de Hacienda, ha señalado que la recuperación plena de la economía en México ocurrirá cuando se disponga de la vacuna y hasta se aplique de forma masiva a la población.

De acuerdo con un calendario de entregas de las dosis adquiridas por el Gobierno federal, las primeras vacunas se aplicarían en diciembre de este año y concluiría el proceso 12 meses después.

El pasado 30 de octubre, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que durante el periodo de julio a septiembre de este año el Producto Interno Bruto (PIB) del país registró un crecimiento de 12 por ciento comparado con el trimestre anterior.

Este dato refleja la “normalización” de la economía ante la reapertura de diversos sectores, en comparación a la caída histórica del segundo trimestre de este año que fue del orden de 18.7 por ciento, además advierte una caída anual de 8.6 por ciento.

Pero este “resurgimiento” de la economía no parece ser un camino directo, toda vez que el aumento en las tendencias de contagio amenazan con el restablecimiento de medidas de confinamiento estrictas.

Chihuahua y Durango, son los dos estados catalogados con el nivel máximo de riesgo de contagio en tanto que centros económicos para el país como la Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco y Querétaro se encuentran en el color naranja del Semáforo COVID-19, es decir un nivel alto.

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