Reporte Indigo

VacunaCOVID19

Gestión privada de la vacuna anti-covid, sin efecto

Aunque haya una supuesta autorización el sector privado o los gobiernos estatales están imposibilitados para comprar la vacuna COVID-19

Aunque haya una supuesta autorización el sector privado o los gobiernos estatales están imposibilitados para comprar la vacuna COVID-19

El presidente Andrés Manuel Lopez Obrador confirmó la mañana del pasado viernes que los gobiernos estatales y las empresas tienen autorización para adquirir la vacuna contra el COVID-19, pero esta decisión no tiene ningún efecto inmediato.

Los entes privados y los gobiernos estatales no podrán gestionar la adquisición de alguna vacuna de laboratorios renombrados debido a que ni está autorizada para su uso comercial ni la producción es, hasta el momento, suficiente como para proceder con convenios de compra que no sean directamente con Gobiernos de los países que las están adquiriendo.

198

millones de dosis de vacunas anti COVID-19 ha adquirido el Gobierno federal a través de precompras

Las vacunas de los diferentes laboratorios que actualmente están siendo distribuidas tienen una aprobación de emergencia por las agencias de regulación de medicamentos, debido a que aún se encuentran en la fase tres de sus ensayos y dicho estatus impide la venta a privados.


Estas autorizaciones de emergencia no son tan comunes, se otorgan en casos muy específicos como la pandemia que estamos viviendo, pero eso no significa que las vacunas puedan estar a la venta, solamente lo pueden adquirir los gobiernos de los países, ni siquiera los gobiernos de los estados. Por ejemplo, en Estados Unidos no podría adquirir el gobierno de Nueva York si quisiera 20 millones de vacunas

Roselyn Lemus-Martin

investigadora de vacunas y tratamientos contra COVID-19 y doctora en Biología Molecular de la Universidad de Oxford

Una vez que concluya la Fase III, los laboratorios encargados de generar estas vacunas, podrán comercializarlas, por lo que no será necesaria la autorización del gobierno a las empresas privadas, detalla Lemus-Martin.

“AMLO no tiene que dar permiso a nadie, los estados y la iniciativa privada que quieran adquirir la vacuna en el futuro cuando esté la autorización comercial lo podrán hacer, él no tendría que dar permiso de nada”.

Hasta el momento el gobierno federal ha llevado a cabo convenios de compra por 198 millones de dosis con tres empresas (la estadounidense Pfizer, AstraZeneca de Reino Unido y la farmacéutica china CanSinoBIO) y el mecanismo internacional de cartera de vacunas COVAX, en los que se integran nueve laboratorios.

Las inoculaciones de los tres laboratorios comerciales se encuentran en la Fase III que se enfoca en el proceso de desarrollo de una vacuna en el que se evalúa de forma integral la seguridad y eficacia en el control de las enfermedades y realiza pruebas aleatorias y a “doble ciego”, es decir, el activo y un placebo, con cientos de humanos.

0.39

por ciento de la población en México le fue administrada alguna vacuna en contra el COVID-19 hasta el 18 de enero de este año

El proceso de desarrollo de una vacuna incluye cinco etapas, la primera es la preclinica en donde se llevan a cabo pruebas con tejidos o cultivos de células y pruebas animales, la Fase I que usualmente “testea” una vacuna con un grupo pequeño de humanos y la Fase II en el que se monitorea la seguridad con un grupo más grande de personas.

La Fase IV se concentra en los estudios que ocurren después de la aprobación de una vacuna en uno o varios países respecto a su efectividad y monitorea de efectos adversos, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Los laboratorios Pfizer-BioNtech, AstraZeneca y Janssen se encuentran en un estatus de Fase III, CansinoBio en el proceso de implementación de la misma etapa y Novavax, Curevac en espera de la aprobación en México para implementar esta fase.

Aunque el desarrollo de la vacuna para combatir el COVID-19 ha transcurrido en tiempo récord comparado con la generación de otras, alcanzar la Fase IV podría tardar meses e incluso años, advierte la doctora Lemus-Martin.

Producción de la vacuna insuficiente

Otro elemento que hace poco viable la adquisición por parte de particulares o gobiernos estatales de una vacuna COVID-19 cuyo laboratorio se encuentre en fase III, es la limitada capacidad de producción de los laboratorios.

Actualmente la producción de las inoculaciones no alcanza ni para abastecer a 75 por ciento de la población mundial, recuerda la doctora en Biología Molecular de la Universidad de Oxford.

Incluso diversos organismos internacionales han alertado respecto al riesgo de que los países más ricos del planeta estén acaparando las dosis para enfrentar el virus al hacer preordenes directas con los laboratorios comerciales más aventajados en el desarrollo de sus vacunas.

Las naciones que conforman la Unión Europea, que está llevando a cabo la compra de las vacunas en grupo; Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Japón ya tienen asegurada la compra de tres mil 798 millones de vacunas para aplicar entre su población, de acuerdo con estimaciones elaboradas por el Global Health Innovation Center.

14.17

millones de personas en México habrán recibido la vacuna durante el primer trimestre del año, de acuerdo con cálculos del Gobierno federal

Este organismo señala también que no habrá vacunas para cubrir a la población mundial hasta 2023 y 2024 y serán los países de bajos ingresos los que tengan que esperar más tiempo para inmunizar a parte de su población con este mecanismo.

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