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la caída sufrida por la libra esterlina contra el dólar en lo que va del año, intensificada posterior al referéndum pro-Brexit

Theresa May ya es la Primera Ministra del Reino Unido, reemplazando a David Cameron casi tres semanas después de que su país decidiera abandonar la Unión Europea (UE).

Para frenar la volatilidad que ha resultado en estrepitosas caídas en la Bolsa de Londres y en el valor de la libra esterlina, May tendrá que ofrecerle claridad a los mercados respecto al camino que tomará, dejando en claro que minimizará los impactos económicos negativos del Brexit.

May prometió “formar un osado, nuevo y positivo rol” para Gran Bretaña fuera de la UE, y dijo que esperará hasta el próximo año para comenzar los trámites del Brexit, dejando al país en un limbo político hasta entonces.

El nombramiento del gabinete de May no ha resultado alentador para quienes aún consideran que la nueva mandataria, quien no estuvo a favor de dejar la UE, podría dar marcha atrás al Brexit de alguna forma.

May nombró a David Davis, exministro de Estado para Europa y miembro de la campaña pro-Brexit, como el secretario responsable de negociar la salida del Reino Unido con la UE. Una parte clave a la que los inversionistas prestarán atención es cuándo y cómo decidirá Davis comenzar el proceso de dos años requerido para quebrar las relaciones con el mercado común europeo.

Otro notorio euroescéptico que sorprendentemente formará parte del gabinete es Boris Johnson, exalcalde de Londres, uno de los líderes de la campaña del Brexit, y exoponente de May en la carrera por el liderazgo del Partido Conservador. Johnson es el nuevo secretario de Asuntos Exteriores.

Las dudas respecto al curso que tomará el Brexit han robado impulso al rally que los mercados accionarios han experimentado en las últimas jornadas. Ahora, el nombramiento de dos notorios euroescépticos podría poner fin a esta tendencia positiva.

Difícil labor

Más allá de negociar los términos del Brexit, quien tiene el trabajo más difícil es Philip Hammond, el sucesor de David Cameron como canciller de la Hacienda. Hammond, quien fue secretario de Asuntos Exteriores durante los últimos dos años, debe ahora proteger a la economía británica de los efectos negativos del Brexit.

Hammond tendrá que dar confianza a los mercados para lidiar con la estrepitosa caída de la libra, cuyo tipo de cambio contra el dólar se encuentra en su punto más bajo en tres décadas, y con las amenazas por parte de empresas como Vodafone Group y JPMorgan-Chase de mover sus empleos e inversiones hacia el extranjero.

BlackRock, la mayor administradora de activos del mundo, estima que el Reino Unido caerá en recesión dentro del próximo año. Este pronóstico es respaldado por tres cuartas partes de los analistas encuestados por Bloomberg, y se ha vuelto patente en el desplome registrado en la confianza de los consumidores británicos.