El Banco de México (Banxico) ya tiene preparado el diseño de un billete de 2 mil pesos, el cual saldría a circulación en dado caso que se determine que se requiere satisfacer las necesidades de los usuarios, lo que aumenta sus probabilidades en un escenario de alta inflación.

Y es que fue este jueves cuando los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelaron que en junio la inflación general anual se ubicó en 7.99 por ciento, su mayor alza desde enero de 2001 cuando llegó a 8.11 por ciento.

A su vez, con esta variación de 0.84 por ciento respecto al mes anterior, la inflación tuvo su incremento mensual más elevado para dicho mes desde junio de 1998.

Asimismo, los billetes y monedas han perdido poder adquisitivo de manera más rápida a partir del año pasado, debido a la inflación récord.

Por ello, con el objetivo de procurar que el valor adquisitivo de la moneda nacional sea estable, y con ello que los precios vayan acorde ha planeado lanzar un billete con alta denominación, el de 2 mil pesos.

El efecto de la inflación ha golpeado de tal manera al peso que, el billete de mil, que es el de mayor denominación actualmente, ha perdido 56% de su poder adquisitivo por la inflación acumulada en el país durante la última década.

Lee: Billete de lotería expone diversidad de los Pueblos Mágicos del Edoméx

Es decir, con el mismo billete de mil pesos sólo se puede comprar hoy el equivalente a 440 pesos de junio de 2012.

¿Cómo sería el Billete de dos mil pesos del Banco de México?

En el caso de este billete de la familia G tendría impresos al frente los retratos del Premio Nobel de Literatura Octavio Pazy de la escritora Rosario Castellanos.

En la parte posterior podría tener “ecosistema de selvas secas”, al murciélago magueyero y un paisaje agavero, así como otros elementos característicos de la industria del tequila, aunque no se ha confirmado su diseño pese a que ya han circulado algunas imágenes no oficiales de lo que podríaser este billete.

La inflación ya está en su mayor nivel en más de 21 años, impulsada por los aumentos en los precios de bienes agropecuarios, pan, tortilla, electricidad y gas natural, entre otros, según el INEGI.