Pemex, sin luz en el horizonte

La crisis sanitaria aunado a otros factores golpearon la salud financiera de la petrolera durante el segundo trimestre y, a pesar de lograr algunos aciertos, su recuperación luce lejana en el corto plazo

Pemex pudo haber logrado un trimestre mejor al esperado, pero llegó la pandemia. Los tanques de oxígeno suministrados por el Gobierno federal no fueron suficientes para frenar el deterioro de la salud financiera de la Empresa Productiva del Estado (EPE).

La deuda total de la petrolera aumentó 24.1 por ciento durante el periodo comprendido de abril a junio en contraste con el cierre del año pasado, o el equivalente de un saldo por el orden de los 2 mil 461 millones de pesos (unos 107 mil 200 millones de dólares por el tipo de cambio al 30 de junio).

Este resultado es un duro golpe para el gobierno, ya que el año pasado le suministró una poderosa inyección de recursos por 5 mil millones de dólares, los cuales se destinaron a reducir la deuda y refinanciar sus compromisos.

La pandemia también resfrió las ventas de la compañía dirigida por Octavio Romero Oropeza. Durante el segundo trimestre estas disminuyeron 51.8 por ciento en comparación con el mismo periodo del 2019.

El descalabro se debió, principalmente, a una baja de 54.4 por ciento en las ventas nacionales y 48 por ciento en las de exportación.

En el segundo trimestre Pemex reportó una utilidad bruta de 10 mil millones de pesos, sin embargo, al agregarle los gastos de distribución y administración el saldo es de una pérdida de operación de 30 mil millones de pesos.

La suma de estos síntomas generó que la petrolera reportara una pérdida neta de 44 mil millones de pesos, frente al quebranto de 52 mil millones en el segundo trimestre del año pasado. La empresa adjudicó la pérdida del trimestre del 2020 a la baja de ventas locales y globales.

Al mirar hacia las agencias calificadoras, tres (S&P, Moody’s, y HR Ratings) de cuatro tienen en perspectiva negativa a la petrolera, salvo Fitch que mantiene su calificación crediticia en estable.

En su reporte financiero la empresa presume de no haber suspendido actividades durante la emergencia sanitaria, pero el costo de esta decisión se trasladó a su personal y familiares.

Al corte de ayer, 28 de julio, Pemex acumuló 5 mil 148 casos positivos de COVID-19 y 924 fallecimientos, de acuerdo con informe diario.

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RESULTADOS RESCATABLES

Aunque la estructura financiera de la compañía sigue débil y no se vislumbra una recuperación en el horizonte cercano, destacan algunos puntos clave.

Por principio, la producción de combustibles aumentó, debido a que se concluyeron algunos trabajos de mantenimiento en plantas del Sistema Nacional de Refinación (SNR).

El procesamiento de crudo durante el segundo trimestre se incrementó en 40 mil barriles diarios (mbd) con respecto al mismo periodo del año pasado. La producción de gasolinas creció en 221 mbd, en tanto que el diésel aumentó 141 mbd, según el reporte financiero.

La estrategia del combate contra el huachicol mantuvo una tendencia a favor, pues respecto al punto máximo en noviembre de 2018 hasta el 24 de julio del 2020, el robo de combustible cayó 98 por ciento.

Hace dos años se extraían de manera ilegal 81 mbd, monto que a la fecha se ubica en 3 mbd. Esto se traduce en un ahorro estimado para Pemex de 72 mil 557 millones de pesos.

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