66%
del PIB representa 
la deuda de hogares 
de la zona euro
La zona euro le dio a Francia, España, Países Bajos, Polonia, Portugal y Eslovenia permiso para aplazar de uno a tres años la meta de déficit fiscal del 3 por ciento
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En un viraje importante de prioridades, la sede del poder ejecutivo de la Unión Europea en Bruselas decidió cambiar las reglas y permitir mayor flexibilidad fiscal a los países de la zona euro con el objetivo de reactivar sus economías y reducir el alto nivel de desempleo en la región.

“Gracias al progreso que se ha logrado, ahora tenemos el espacio para reducir el ritmo de la consolidación”, declaró en una rueda de prensa José Barroso, presidente de la Comisión Europea. “Los estados miembro ahora deberán intensificar sus esfuerzos de reforma estructural”.

Bajo las reglas fiscales previamente acordadas de la UE, e impuestas por la insistencia de Alemania, los miembros de la eurozona tienen un límite del 3 por ciento para sus déficits presupuestales. A pesar de esto, el año pasado 11 países sostuvieron déficits que rebasan esa cifra.

Gracias al aparente cambio de paradigma de las autoridades europeas, seis países obtuvieron un aplazamiento para alcanzar la meta fiscal de la Unión Europea: A Francia, España, Países Bajos, Polonia, Portugal y Eslovenia les fue otorgado el permiso de aplazar la meta por uno, dos o hasta tres años. 

Además, se reducirá el monitoreo fiscal sobre Italia, a pesar de la decisión de eliminar impuestos tomada por el primer ministro Enrico Letta.

La lectura de los cambios es sencilla: las presiones de desempleo están pesando mucho más fuerte sobre los prospectos de crecimiento que los déficits presupuestales. Por lo tanto, a cambio de aplazar la decisión fiscal, los países tendrán que aprobar reformas que vuelvan más dinámico el mercado laboral. 

La contracción contínua registrada en la zona desde el 2011 y la desaceleración reciente de algunos países, como Alemania, ha incrementado la preocupación de los políticos para evitar una “década perdida” como la que vivió Japón en los 90.  

Un caso es el de Francia, cuya proyección de déficit para este año es del 3.9 por ciento. Las críticas internas y externas ha incrementado para el presidente Francois Hollande, quien no ha podido aprobar suficientes reformas para reducir la tasa de desempleo de manera significativa en su país. 

La Comisión Europea decidió aplazar la meta del 3 por ciento con el fin de que París encuentre consenso político para cambiar las leyes sobre retiro y desempleo.

Dos países que no obtuvieron aplazamientos son Bélgica y Malta, ya que la Unióon Europea opina que no han actuado de manera efectiva para resolver su situación fiscal.

Momento frágil

Por su parte, el Banco Central Europeo, a través de Vitor Constancio, vicepresidente de la institución, advirtió que la situación de los mercados financieros continúa “frágil”, aunque la estabilidad financiera ha mejorado desde el 2011.

El BCE también repitió de manera implícita las recomendaciones de la Comisión Europea, al señalar que existen “riesgos considerables” a los bancos, entre los cuales están una caída mayor en el clima macroeconómico, más lentitud en los procesos de reforma y flujos de capital cambiantes. 

El Banco asegura en su reporte que la baja demanda doméstica continúa siendo el principal obstáculo para la recuperación, debido a las bajas ganancias y condiciones de crédito adversas que se esperan en los hogares y las empresas. 

Los pronósticos en ese sentido no son alentadores, tras ser revisados a la baja en múltiples ocasiones. De acuerdo con datos del reporte de estabilidad financiera, se espera una contracción de -0.9 a -0.1 por ciento en el 2013 en toda la economía de la zona euro. La recuperación estimada para el 2014 además sería tímida, pronosticada entre 0 y 2 por ciento. 

La institución, como su contraparte en Bruselas, opina que los países pueden mitigar estos riesgos al apostar por la competitividad. En este sentido, el instituto monetario señala que la flexibilidad de los salarios, los precios y mayor productividad será esencial para mejorar las condiciones de la economía, y por lo tanto del sector financiero. 

Es decir, todas las instituciones están poniendo su granito de arena para que fluyan las reformas en los países europeos, inclusive si ello significa cambiar las reglas. 

Los mercados sufren

A pesar del posible estímulo que la decisión de la UE pueda significar, los mercados europeos tuvieron ayer un desempeño negativo, entre especulación sobre la credibilidad y fragilidad de la zona euro y sobre la posible reducción de la política monetaria acomodaticia de la Reserva Federal en los Estados Unidos.

El Stoxx Europe 600 alcanzó los 302.5 puntos al cierre del mercado, una caída del 1.86 por ciento. Dentro de los componentes del índice, las acciones de UBS y Credit Suisse, dos de los prestamistas más grandes de Suiza, perdieron 2.7 y 2.8 por ciento, respectivamente. 

Mientras que las acciones de la automotriz Peugeot cayeron en un 4.2 por ciento, y las de la cadena sueca H&M descendieron un 2.5 por ciento.

Al mismo tiempo, los índices de mercado nacionales de las 18 economías de Europa occidental registraron una baja. En Reino Unido, el FTSE 100 bajó 2 por ciento, mientras que el DAX alemán y el CAC 40 francés perdieron 1.7 y 1.9 por ciento, respectivamente.

En lo referente a bonos, los rendimientos de los instrumentos de deuda europeos mostraron una alza. Los bonos a 10 años de España registraron un aumento de 11 puntos base, mientras que los de Italia observaron un incremento de 15 puntos base. En Alemania, los bonos a 10 años subieron su rendimiento por 4 puntos base, en medio de un aumento en la inflación y en el desempleo alemán.

Modifican tiempos
La Unión Europa sera paciente con los países que aún no alcanzan 
la meta fiscal acordada. Video 

Situación en París
Perspectiva del banco central de Francia sobre las reformas estructurales 

Glosario
Déficit Presupuestal: 
La diferencia entre los ingresos y los egresos de un gobierno, cuando los segundos son más grandes. El término es diferente a la deuda del gobierno, que implica todas las obligaciones en bonos que emite el gobierno central.