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Tensa calma

En comparación con la turbulencia que experimentaron en agosto y septiembre de este año, los mercados financieros alrededor del mundo parecen estar mucho más calmados, aún a una semana de lo que se prevé será la primera alza de tasas de interés estadounidense desde el 2006. 

Sin embargo, autoridades monetarias como el Banco de Pagos Internacionales (BPI), conocido como el banco central de los bancos centrales, advierten que este escenario de menor volatilidad podría romperse próximamente y traer fuertes consecuencias para los mercados emergentes como México.

0-0.25%
la tasa de interés mantenida por la Fed desde diciembre del 2008
El riesgo amenaza la estabilidad financiera y el crecimiento económico justo en un momento en el que el veloz endeudamiento ha vuelto a los mercados emergentes más vulnerables
"La mejora continua en el mercado laboral ayuda a fortalecer nuestra confianza de que la inflación se moverá de vuelta a nuestro objetivo de 2 por ciento en el mediano plazo”
Janet L. YellenPresidenta de la Reserva Federal
de los Estados Unidos
"Es difícil imaginar cómo la calma podría haber sido cualquier cosa excepto tensa. Hay una clara tensión entre el comportamiento de los mercados y las condiciones económicas subyacentes. En algún punto, ésta tendrá que ser resuelta”
Claudio BorioDirector del departamento Económico y Monetario
del BPI

En comparación con la turbulencia que experimentaron en agosto y septiembre de este año, los mercados financieros alrededor del mundo parecen estar mucho más calmados, aún a una semana de lo que se prevé será la primera alza de tasas de interés estadounidense desde el 2006. 

Sin embargo, autoridades monetarias como el Banco de Pagos Internacionales (BPI), conocido como el banco central de los bancos centrales, advierten que este escenario de menor volatilidad podría romperse próximamente y traer fuertes consecuencias para los mercados emergentes como México.

“La calma ha sido tensa”, dijo Claudio Borio, director del departamento económico y monetario del BPI, agregando que “muy en evidencia, una vez más, está el perenne contraste entre el frenético ritmo de los mercados y el movimiento lento de las fuerzas económicas más profundas que de verdad importan”.

En esto Borio hace referencia a las debilidades y riesgos que los mercados emergentes representan para la economía global, especialmente en un escenario en el cual la Reserva Federal (Fed), el banco central estadounidense, parece alistarse para levantar su tasa de interés tras siete años de mantener ésta en un intervalo de entre 0 y 0.25 por ciento.

En su más reciente reporte trimestral el BPI advierte que condiciones financieras menos favorables, combinadas con una perspectiva macroeconómica más débil y mayor sensibilidad a las tasas de interés estadounidenses, incrementan el riesgo de consecuencias negativas para los mercados emergentes si la Fed anuncia un alza el 16 de diciembre.

Antes de la tormenta

El BPI explica que las empresas y hogares de los países emergentes que han acumulado deudas a un bajo costo debido a que las tasas de interés se encuentran en mínimos históricos se exponen a riesgos de una contracción crediticia, lo cual podría desatar pánico en medio de un escenario de liquidez reducida.

Este riesgo, combinado con las fugas de capital y depreciaciones de divisas que se prevén para estos países, amenaza la estabilidad financiera y el crecimiento económico justo en un momento en el que el veloz endeudamiento ha vuelto a los mercados emergentes más vulnerables ante choques externos.

En su actual nivel de alrededor de 167 por ciento, la relación deuda/producto interno bruto (PIB) de los países emergentes sigue por debajo del 265 por ciento de las economías avanzadas, pero es 50 por ciento mayor que el nivel que registraron en 2007.

Deudas pasan factura

Tanto en los países desarrollados como en los emergentes, la advertencia del BPI retoma un punto que esta institución levantó en octubre de este año, cuando indicó que los problemas en los mercados muestran cómo estos países “se han expuesto al desenvolvimiento de vulnerabilidades financieras acumuladas desde la crisis del 2008”.

Sin embargo, no todo son malas noticias y advertencias oscuras, pues el reporte del BPI también indica que la razón detrás de un alza de tasas estadounidense, la sólida recuperación económica de Estados Unidos, puede beneficiar a ciertos mercados emergentes a través de un incremento en el consumo de sus exportaciones. 

Esto es particularmente relevante para México, cuyo principal socio comercial sigue siendo su economía vecina.

Alza en puerta

La combinación de indicadores económicos positivos y declaraciones recientes por parte de las autoridades han disparado las expectativas de que la Fed alzará su tasa de interés al concluir su reunión del 15 y 16 de diciembre.

Los mercados de futuros muestran una probabilidad implícita por encima del 70 por ciento de que la Fed anunciará una modesta alza de 25 puntos base dentro de ocho días, colocando su tasa de interés de referencia en 0.5 por ciento.

Comentarios recientes por parte de autoridades como Janet Yellen, presidenta de la Fed, y Dennis Lockhart, presidente del banco regional de la Fed de Atlanta, han indicado que este escenario procederá a menos que un obstáculo económico inesperado se presente.

Incluso parece ser que desacuerdos entre los 10 miembros del comité de política monetaria de la Fed no detendrán los planes de alzar las tasas, ya que recientemente Yellen explicó que “no (necesita) unanimidad. Creo que tenemos que tolerar algo de desacuerdo”. 

La declaración de Yellen explica la seguridad de los mercados a pesar de dudas expresadas por dos de los gobernadores de la Fed y por el presidente de su banco regional de Chicago, todos ellos miembros con voto del comité que temen que un alza vuelva más difícil el que la tasa de inflación cumpla con el objetivo oficial de 2 por ciento.

Tanto si el alza se da en diciembre como en una reunión posterior, las autoridades han enfatizado que el ritmo del ciclo de apretamiento monetario será gradual para preservar el crecimiento económico y la estabilidad financiera.

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