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millones de dólares la inversión que Uber realizó en los últimos dos años para expandir sus operaciones en China

A pesar de que hasta hace algunos meses Uber afirmaba que China era su mercado más importante, habiendo gastado 2 mil millones de dólares en los últimos dos años para expandir sus operaciones en la segunda mayor economía del mundo, ayer la empresa anunció que venderá su negocio chino a su rival Didi Chuxing.

 

Mediante un comunicado de prensa, Didi informó que comprará la marca, operaciones y datos de Uber China. A cambio de esto, Uber recibirá una inversión de mil millones de dólares de parte de Didi, junto con una participación accionaria de 20 por ciento en la empresa resultante (misma que tendrá que compartir con el resto de los inversionistas de Uber China). 

 

Además, los directores ejecutivos y fundadores de ambas empresas, Travis Kalanick en Uber y Cheng Wei en Didi, ahora formarán parte del consejo administrativo de su contraparte.

 

Bloomberg reporta que con el acuerdo Didi obtendrá una valuación de alrededor de 35 mil millones de dólares – equivalente a más del 51 por ciento de la última valuación de Uber a nivel global, de 68 mil millones de dólares.

 

A sus cuatro años de edad, Didi actualmente administra más de 11 millones de traslados diarios, dando servicio a 300 millones de usuarios en alrededor de 400 ciudades a través de automóviles privados, taxis, transporte compartido, y pruebas de manejo.

 

Oportunidad alternativa

 

Para Uber, que ha apostado fuertemente sobre una costosa expansión hacia mercados emergentes como China, la decisión puede verse como una derrota humillante. Pero algunos expertos consideran que la empresa se está liberando de una costosa inversión, lo cual le permitirá dedicar su atención a planes más productivos.

 

“El camino hacia China está lleno de cadáveres de empresas extranjeras de tecnología que han intentado operar aquí sin éxito. Esto puede verse como un revés para Uber, pero podría haber sido mucho peor”, dijo Zennon Kapron, director operativo de la consultora Kapronasia, en entrevista con Bloomberg.

 

Un ejemplo de estas alternativas es utilizar el dinero que estaba siendo dedicado a sus operaciones en China a otros mercados emergentes menos costosos, como India, o tomar ese dinero como reservas para volverse más atractiva en caso de una oferta pública inicial de acciones.

 

“El hecho es que en el corto plazo puede verse como una pérdida, pero en el largo plazo es un buen movimiento. Ahora pueden enfocarse en el resto del mundo”, dijo Arun Sundararajan, profesor de la Universidad de Nueva York, en entrevista con Bloomberg.