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Niños que viajan solos han sido detenidos en la frontera desde el pasado octubre
"Cualquier solución debe contar plenamente con la participación y el compromiso de los gobiernos de Guatemala, El Salvador, Honduras y México, un reto dada la corrupción endémica de estos. Pero EU se encuentra en la mejor posición para llevar a los jugadores juntos y forjar el enfoque estratégico regional para poner fin a esta crisis humanitaria"
EditorialLos Angeles Times
https://www.youtube.com/watch?v=t3jjj2FfGwM

Las fronteras al sur de Estados Unidos (EU) han sufrido desde hace meses una inundación de inmigrantes centroamericanos. 

La voz se ha corrido y ha hecho creer a los que sufren la violencia en su país que Washington se apiadó de ellos y está abriendo las puertas a todo el que logre sobrevivir la travesía. 

Sin embargo, este no es el verdadero escenario. El Gobierno busca, por todos los medios, darle fin al problema que el presidente Barack Obama declaró como “crisis humanitaria” y que ha generado tanta hostilidad en las filas republicanas. 

Para nadie es un secreto que este viejo conflicto altera el orden de los estadounidenses, y la pelota de la culpa rebota entre ambos partidos sin que nadie asuma la responsabilidad. 

La Border Patrol ha intentado mover sus fichas, pero la cantidad exagerada de personas que abarrotan sus instalaciones no permite tanto espacio de movimiento. 

Y aunque Obama haya aprobado 2 mil millones de dólares para resolver el problema, y continúe presionando al Congreso para implementar su reforma migratoria, las soluciones que se han aplicado a corto plazo no parecen llevar a la salida pronta. 

Deportarlos no es eliminarlos

En el 2008, EU y México firmaron la Iniciativa Mérida. Con esta, ambas naciones se comprometieron a combatir el narcotráfico, el crimen organizado, la corrupción y mejorar la seguridad de la ciudadanía en ambos lados de la frontera. 

Pero seis años después, la situación sigue tensa, se ha expandido el terror a otros países de América y la única opción viable para sus ciudadanos se ve reflejada en el “sueño americano”. 

Y por más que la Administración de Obama intente aplicar medidas inmediatas a la saturación de migrantes en la frontera, el problema seguirá creciendo a menos que se aplique esta iniciativa, o alguna similar, en México y América Central. 

El editorial de Los Angeles Times calificó el domingo la crisis como “divisiva y frustrante, y la búsqueda de soluciones a largo plazo requerirá comprensión amplia y matizada del problema”. 

El diario asegura que el testimonio que prevalece entre los niños que cruzan solos hasta EU es la huída de la inseguridad en sus países de origen. 

Añade que las deportaciones de criminales extranjeros por parte de Washington han ayudado a alimentar a estas bandas que empujan a los menores al norte. 

“Una vez que el miedo a las pandillas y la violencia sella de decisión de huir, la gran mayoría opta por EU como destino, a menudo con la esperanza de reunirse con familiares que están allí”, indica el LA Times.

Muchos reciben información falsa de “los coyotes” o traficantes que afirman que es posible que madres y niños obtengan permisos. 

Y aunque el medio estadounidense da la razón a su mandatario de buscar salidas humanitarias, subraya que enviar a todas estas personas rápidamente a casa eliminaría más rápido los rumores sobre los permisos. 

Los Angeles Times se afinca en esta iniciativa y propone ir directo al grano, a la fuente del problema, pues los consumidores de las armas y la droga que mueven estos grupos criminales en Centroamérica son consumidos por los estadounidenses. 

Por ello, “reducir la demanda de drogas y el flujo de armas hacia el sur ayudaría, al igual que un aumento en la asistencia de EU diseñada para estimular el desarrollo económico en América Central, y por lo tanto las perspectivas de empleo. Estados Unidos podría ampliar su labor con los programas de intervención de pandillas en los barrios de Centroamérica.

“Washington puede, y debe, tratar de detener la inmigración ilegal en la frontera, pero sería más sabio y humano encontrar formas de estabilizar las comunidades de las que los inmigrantes están huyendo”, concluyó la editorial del medio con sede en California. 

Campaña de un desespero

Con la intención de resolver rápidamente la crisis en sus instalaciones, la Border Patrol aplicará esta campaña en los países de Centroamérica. 

“Creía que sería fácil que mi hijo consiguiera papeles en el norte… No era cierto”, imprime el anuncio. 

Así, buscan evitar que las madres envíen a sus hijos a cruzar la frontera sur de Estados Unidos por México. 

“Las familias deben entender que el viaje al norte se ha tornado traicionero y no existen los permisos para aquellos que cruzan la frontera ilegalmente”, aseveró  Gil Kerlikowske, comisionado de la CBP.