"Si la derecha toma la Asamblea Nacional, no va a haber arrepentimiento. Pero si hubiera una circunstancia negativa yo me lanzaría a las calles y la revolución pasaría a otra etapa. No esperen de mí un cobarde, esperen un hijo valiente de Chávez”
Nicolás Maduro,Presidente de Venezuela

El 10 de septiembre pasado, la justicia venezolana condenó a Leopoldo López, líder opositor al régimen de Nicolás Maduro, a 13 años de cárcel. La sentencia, trajo consigo críticas severas, domésticas e internacionales. 

Muchos han condenado los hechos y aseguran que la mala fortuna de López obedece a motivos políticos. 

Maduro apostó por encarcelar a su más acérrimo rival en un intento por acallar las voces que se oponen a su gobierno. No lo logró y empeoró las cosas para su causa.  

En dos días se celebrarán elecciones parlamentarias y todo parece indicar que el sucesor de Hugo Chávez está a punto de sufrir la primera derrota para la Revolución Bolivariana en 17 años.

Los antichavistas han tomado fuerza después de la detención de López, pero han sido factores más pragmáticos los que han convencido a los otrora incondicionales del actual régimen. 

La oposición ha logrado canalizar la indignación de muchos venezolanos cansados del crimen y las constantes crisis económicas y está a punto de convertirla en votos reales. 

Según las últimas encuestas, 70 por ciento de los votantes en Venezuela desaprueba la gestión de Maduro y cerca del 58 por ciento están dispuestos a votar por candidatos de oposición en la elección del próximo domingo. 

No es Chávez

El actual presidente no ha podido llenar los zapatos de su antecesor. Los datos muestran que, a pesar del discurso, la Venezuela de Maduro no es la misma que con Hugo Chávez. 

En 2012, el PIB de Venezuela era de 5.6 por ciento. En 2014, ya con Maduro al frente, fue de -4.0 por ciento. El déficit fiscal en los últimos momentos de Chávez rondaba el 16 por ciento. Con el actual presidente superó el 20 por ciento. 

Con Maduro también han caído las reservas internacionales, aumentado la deuda externa y el número de pobres en Venezuela. 

El izquierdismo de Hugo Chávez, tan criticado a nivel internacional, estaba acompañado de algunos resultados. Maduro se ha limitado a los discursos populistas, pero su carisma es muy limitado. 

Todo esto ha fracturado el liderazgo de la ideología bolivariana y puesto en duda su sostenibilidad.

Presión internacional

El evidente debilitamiento del chavismo en Venezuela ha hecho que los enemigos del régimen a nivel internacional pongan en acción sus herramientas propagandísticas. 

Después de conocerse la sentencia de Leopoldo López, el canciller estadounidense John Kerry dijo que le preocupaba que en Venezuela se usara al sistema judicial para silenciar a los críticos del gobierno. 

El gobierno reviró rápidamente y aseguró que el juicio a López fue legal y condenó la intromisión de Estados Unidos. 

Venezuela no tiene un embajador en Washington desde 2010 y tampoco existe representación diplomática estadounidense en Caracas desde ese año. 

Por otro lado, el ex Presidente español Felipe González también ha criticado abiertamente al gobierno de Maduro y no coincide con sus métodos, a pesar de que González también se considera socialista. 

El ex presidente de España considera a Venezuela una dictadura donde “reina la arbitrariedad” y asegura que de seguir por ese camino el país sufrirá serios problemas. 

González viajó a Caracas para asesorar a los abogados de Leopoldo López pero sus esfuerzos no fueron suficientes para evitar su encarcelamiento. Las autoridades venezolanas incluso impidieron que el ex presidente viera a López en su última visita. 

A su regreso a España Felipe González hizo público su desagrado por Maduro y comentó:

“Venezuela es un país destruido en todos los sentidos, desde el punto de vista económico y desde la seguridad, Maduro es el responsable de la catástrofe en términos de crisis social y económica y en términos de libertades básicas”. 

Más recientemente Mauricio Macri, ganador de la elección presidencial en Argentina, aseguró que una de las prioridades de su gobierno será suspender a  Venezuela del Mercosur y liberar a Leopoldo López, a quien considera un preso político de Maduro. 

A las urnas

A pesar de los descalabros del gobierno de Maduro, la sociedad de Venezuela continúa polarizada. 

La crisis económica ha hecho que la oposición logre avanzar, pero la desigualdad y falta de justicia social que existían antes de la llegada de Hugo Chávez siguen frescas en la mente de millones de venezolanos. 

El próximo domingo, más de 19 millones de personas acudirán a las urnas para renovar 167 diputados que integran el poder legislativo de Venezuela, conocido como la Asamblea General. 

La presidencia no está en juego, pero una victoria de la oposición en la contienda parlamentaria puede pavimentar el camino para terminar pronto con el régimen actual. 

Los partidarios de Maduro no llegarán al domingo como favoritos. Sin embargo, el chavismo no contempla la derrota como una opción y si ésta sucede todavía podría recurrir a la aprobación de poderes especiales para que el presidente dicte leyes por decreto, sin necesidad de la Asamblea. 

Maduro ha dado mensajes poco claros con respecto a lo que hará si pierde, pero es muy probable que se aferre a la presidencia con todos los recursos a su disposición. 

La oposición: Liderada desde prisión

Leopoldo López, líder de la oposición venezolana y condenado a casi 14 años de cárcel no podrá votar el domingo. 

El opositor pidió a las autoridades una excepción para poder emitir su sufragio en las elecciones parlamentarias, pero su solicitud fue denegada. 

López goza del apoyo de varios líderes internacionales. Más recientemente, Mauricio Macri el nuevo presidente de Argentina hizo público su repudio al encarcelamiento del disidente venezolano y se comprometió a coadyuvar en su liberación. 

La esposa de López, Lilian Tintori estuvo en Argentina durante las elecciones de ese país para mostrar su apoyo al presidente recién electo. 

En las últimas elecciones en Venezuela López había emitido su voto acompañado de Tintori, y de sus hijos Manuela y Leopoldo. La imagen familiar no se repetirá este domingo. 

Los hijos de ambos se encuentran en Miami, lugar preferido por la derecha venezolana que decide dejar el país por su rechazo al chavismo. La pareja asegura que sus hijos están en EU porque temen por su seguridad en Venezuela.

Las posibilidades de que la sentencia de López sea revocada incrementan con una posible victoria de la oposición en las elecciones parlamentarias. 

De darse ese resultado, muchos anticipan que Leopoldo López podría ser candidato y eventualmente presidente de Venezuela.

Tres posibles escenarios para la oposición

Mayoría simple

> El mejor escenario para el chavismo, si la oposición gana 84 escaños de la Asamblea podría: 

> Designar a la junta directiva de la cámara 

> Aprobar una amnistía para liberar a Leopoldo López 

> Pedir el enjuiciamiento de Nicolás Maduro

Tres quintos de los votos

Si la oposición logra una mayoría calificada de 100 diputados podría:

> Aprobar un voto de censura al vicepresidente y los ministros, lo que haría que fueran destituidos.

Mayoría de dos tercios 

Con 111 diputados la oposición tendría mayor poder y podría:

> Destituir magistrados

Aprobar:

> Tratados
> Leyes
> Acuerdos internacionales