En la novela política de Estados Unidos (EU) el entretenimiento ha sido infinito. Desde los tropiezos de Barack Obama que han prendido el fuego de la lucha entre demócratas y republicanos, hasta la postulación precoz mediática de Hillary Clinton y Chris Christie, a la presidencia en 2016. 

Ahora surge una nueva protagonista en la historia: la elección de medio término que se realizará el 4 de noviembre próximo. 

Los partidos han enfocado su atención en ella para atraer a los votantes y ganar la mayoría del Senado y la Cámara de Representantes. 

Ambas cámaras forman actualmente el 113 Congreso, donde hay una mayoría demócrata de senadores y una mayoría republicana en representantes. 

Y así como se oyó el disparo que inició la carrera de las elecciones, se escuchan las apuestas y predicciones. 

Y hasta ahora todo apunta a en el renglón de la victoria a los republicanos. 

Un Congreso muy rojo

“Las elecciones legislativas 2014 están a poco más de seis meses de distancia, y el Partido Republicano ya se siente mareado ante la posibilidad de grandes triunfos en las carreras del Senado de EU, tal vez los suficientes para obtener el control de ambas cámaras del Congreso”, afirmó Joe Peyronnin en The Huffington Post el pasado 2 de abril.

Pero puede que los republicanos tengan, y quieran, sacrificar esta victoria para llegar a la Casa Blanca en 2016. Al menos a puerta cerrada. 

“Los republicanos han visto el 2014 como una oportunidad de oro para retomar el Senado. Donadores están invirtiendo decenas de millones de dólares en las carreras alrededor del país, el Comité Nacional Republicano está duplicando la inversión en la tecnología de las campañas, (…). Pero hay un pequeño secreto sucio: no todos los republicanos están apoyando el éxito del partido”, informó Time el martes.

Esta derrota podría traerle beneficios a aquellos que tengan en la mira el Despacho Oval que ahora ocupa el presidente Obama. 

Lo que acerca aún más la figura de un presidente republicano en el 2016. 

Y el trampolín de “en Washington no está pasando nada” es más fácil utilizarlo con un Congreso dividido.

“El GOP está preocupado por cualquier miembro del partido que le quite los ojos a la pelota. El mapa del 2016 es tan desfavorable para el Partido Republicano como lo es favorable en el 2014 (…), tanto que incluso si los republicanos logran tomar el Senado este año, pueden perder dos años más tarde”, añadió la revista neoyorquina. 

El azul de la batalla

Mientras los republicanos se debaten entre el deseo de la victoria y la derrota, las recomendaciones para los demócratas se inclinan a que busquen la mayoría a como dé lugar. 

La popularidad del presidente Obama ha ido decayendo, sobre todo en el último año de su mandato. Por esto su partido debe buscar maneras de rescatarse. El mismo Bill Clinton afirmó durante el programa “Jimmy Kimmel Live” que su partido debe enfocar su atención en aumentar la participación en los años no presidenciales.  

“El reto del Sr. Obama en los próximos meses no es solo ayudar a financiar a los candidatos demócratas, sino prender el entusiasmo entre sus electores”, sugirió una encuesta de The Wall Street Journal/NBC News el pasado 2 de abril.

113 Congreso de EU

Cámara de Representantes

John Boehner
Rep. Presidente de la Cámara 

Nancy Pelosi
Dem. Líder de la minoría

234 republicanos
201 demócratas

Cámara de Senadores

Harry Read
Dem. Líder de la mayoría

Mitch McConnell
Rep. Líder de la minoría

55 demócratas
45 republicanos

Lo que está en juego

435 representantes serán elegidos en noviembre
33/100 asientos de senadores de II clase se elegirán. Concluirán con sus labores en 2021
40 representantes buscan la reelección en su cargo
36 estados tendrán elecciones gubernamentales

Las claves de las ‘Midterm Elections’

El Senado estadounidense es bicameral, y está compuesto por Cámara de Representantes y Cámara de Senadores. En las próximas elecciones se elegirá a todos los representantes, de los que se obtiene mayoría de la Cámara al ganar 218. Los senadores se dividen en tres clases que tienen elecciones intercaladas cada dos años, se necesitan 51 asientos para la mayoría.