Para los pueblos originarios de diversos países, el solsticio de verano es un momento muy importante, ya que marca el cambio de un tiempo a otro en el ciclo de la vida.

El 20 de junio por naturaleza es un día dual, mientras en el Hemisferio norte se celebra la máxima potencia del sol con el solsticio de verano, en el Hemisferio sur el solsticio de invierno da la bienvenida a un periodo de oscuridad, en donde la luz del astro rey comienza a decaer para anunciar la llegada de los días más fríos del año.

Solsticio, cuyo significado en latín es “sol quieto”, es el momento del año en el que la estrella de fuego alcanza su mayor o menor altura aparente en el cielo y la duración del día o de la noche son las más largas del año, respectivamente.

Astronómicamente, son momentos en los que el Sol alcanza la máxima declinación norte (+23º 26’) y sur (−23º 26’) con respecto al ecuador terrestre.

Este fenómeno ha sido celebrado desde tiempos remotos, las culturas antiguas de todo el mundo lo adaptaron a sus costumbres y en la actualidad es común que se realicen festivales conmemorativos en honor al astro rey.

Con la intención de dar a conocer la importancia y significado de este día, más de 40 representantes de los pueblos originarios como son los Lakota, Mexica, Tolteca, Maya Ki´iche, Q´ero, Guarani, M´yska, Mapuche, Quechua, Caiña Inca, Povo Indígena Krenak, Maya Tz’utujil, Maori y Senegal se darán cita en el Festival Solsticio del Abya Yala sur centro y norte de Amerikua Unidos.

A dicha celebración también se unirán músicos de la talla de Jesús Hidalgo, Tito la Rosa, Babou Diebaté, Grace Terry y Qüirio.

Además de los mensajes dados a conocer por los sabedores originarios de México, Perú, Colombia, Argentina, Estados Unidos, Brasil, Nueva Zelanda, entre otros, habrá prácticas de meditación y cantos.

El evento se transmitirá de forma virtual a través de las plataformas de Zoom y Facebook Live el 20 de junio a partir de las 10:30 y hasta las 20:00 horas.

Michelle D. Button, fundadora de Xicome, artes sanadoras por la paz y parte creadora de este festival, comenta que al no poder festejar el solsticio de verano de manera presencial en los centros ceremoniales se apostó por una celebración virtual en donde estuvieran involucrados maestros de todas partes del mundo que quisieran compartir su mensaje de paz, consciencia y unidad.

Asimismo, Button asegura que en estos momentos en donde la pandemia ha causado estragos en diferentes niveles de la vida del ser humano, el miedo, la incertidumbre y otras emociones comenzaron a incitar a las personas a interiorizar y a que se den cuenta de que la vida depende de la relación que se tenga con uno mismo, con la familia, las comunidades y la naturaleza.

Esta festividad es importante para muchos pueblos originarios porque es tiempo de la siembra, el cultivo y la cosecha, un momento para celebrar al Sol, que se encarga de nutrir y alimentar a la Tierra y a nosotros. Con este evento queremos ofrecer un espacio de esperanza y un respiro para todo lo que estamos pasando con el tema del coronavirus
Michelle D. ButtonFundadora de Xicome, artes sanadoras por la paz

Patrimonio cultural universal

En la actualidad, la cultura es el conjunto de rasgos distintivos espirituales, materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad y abarca además los modos de vida, la convivencia, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias.

Conscientes de que los solsticios simbolizan la fertilidad de la tierra para los pueblos originarios, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció a esta celebración como una encarnación de la unidad del patrimonio cultural y las tradiciones de siglos de antigüedad.

Es gracias a este tipo de festividades que se fortalecen los lazos entre los pueblos sobre la base del respeto mutuo y los ideales de paz y buena voluntad. Es por eso que el año pasado, las Naciones Unidas reconocieron el 21 de junio como el Día Internacional de la Celebración del Solsticio.

En relación con el significado espiritual de esta ceremonia, algunos miembros de la comunidad Wilkipujio de La Quebrada de Humahuaca, en Argentina, describen el Kapak Raymi (fiesta mayor del sol que marca el solsticio de verano) como una fecha en donde la vida empieza a germinar y se pueden fortalecer y renovar las energías.

2020, el año del eclipse de fuego

A diferencia de cualquier otro año, este próximo 20 de junio tendrá lugar uno de los eventos astronómicos más esperados del 2020: un eclipse solar, también conocido como El Anillo de Fuego

Este eclipse provocará que la estrella de fuego se vuelva oscura y sólo quede iluminada su circunferencia. El fenómeno se produce cuando la Luna pasa directamente delante del Sol, pero no lo cubre completamente, creando la apariencia de una aureola brillante alrededor del satélite, y dura poco más de un minuto.

El Anillo de Fuego no podrá apreciarse en América, pero si en África Central, la Península Arábiga, India, China, Taiwán y el Pacífico.

La fundadora de Xicome Michelle D. Button insiste en que durante el solsticio de verano se puede recuperar el equilibrio, tanto a nivel individual como colectivo y recobrar la conexión que se tiene con la naturaleza.

“Nuestro propósito nace de poder compartir con los demás lo que nosotros hemos recibido, transmitir esa capacidad de reconectarnos con el entorno y reconocernos y respetarnos como un solo pueblo, una sola humanidad”, expresa Button.

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