http://youtu.be/L8G6zUwHGGY

El vice, ¿qué?. En la historia de Estados Unidos (EU), los vicepresidentes han destacado lo irrelevante que el cargo puede ser y cuán olvidados pueden terminar una vez concluido su periodo. 

Joe Biden no es la excepción. A eso se le suman las numerosas ocurrencias que tiene de vez en cuando en sus discursos. Y la última semana se especializó en “meter la pata”. 

Tal es su nivel de informalidad que incluso bromeó sobre lo malo que puede llegar a ser su cargo en Washington. 

Cuando un estudiante se presentó ante Biden como el vicepresidente del cuerpo estudiantil, el político le respondió: “¿no es eso una desgracia?… Quiero decir, eso de ser vicepresidente, whoa”.

Y aunque posteriormente aseveró que se trataba de una broma, los medios no han dejado de criticar sus resbalones en los últimos años. 

“Si se lanza para la Presidencia contra Hillary Clinton en el 2016, sería la fuerza de su política exterior lo que lo convertiría en una alternativa posible a la visión de halcón que tiene Clinton sobre el mundo. Pero son momentos como estos los que disminuyen su credibilidad”, informó ayer MSNBC. 

“Biden puede tener razón en que deberían tomarlo más en serio, pero él no se ayuda”, añadió el medio.

Mientras sean errores locales el problema no es tan grave, pero se vuelve un gran obstáculo para su carrera cuando mete la mano en asuntos internacionales delicados. Sobre todo si lo que dice es cierto y pone en jaque las estrategias de la Administración.  

“Mi constante llanto es que nuestro mayor problema son nuestros aliados –nuestros aliados en la región fueron nuestro mayor problema en Siria”, dijo Biden en un video publicado en el canal de YouTube de la Casa Blanca. 

Posteriormente, el demócrata tuvo que disculparse con Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita por lo expresado. 

“El vicepresidente tuvo que pedir perdón, dos veces, a los aliados claves de EU en la pelea contra el Estado Islámico (ISIS). Y no fue porque lanzó acusaciones falsas contra ellos. Fue porque accidentalmente dijo unas verdades inconvenientes”, indicó ForeignPolicy el pasado lunes. 

Pese a que la Casa Blanca se notó aliviada por el reconocimiento del error del vicepresidente, “el momento de las observaciones del señor Biden es particularmente difícil, dada la fragilidad de la coalición suní que Obama está tratando de construir para confrontar al Estado Islámico”, afirmó The New York Times el lunes.

Por ello, sean verdades o no, Joe Biden debe cuidar lo que dice o puede ahogarse en sus errores. 

“A pesar de que Biden asegura que no decidirá si postularse para presidente hasta después de las elecciones de medio término, ya se enfrenta a una situación casi sin precedentes en la historia de la política moderna de EU: en el último medio siglo, cada vicepresidente que ha buscando la Presidencia ha ganado la nominación de su partido. 

“Biden, sin embargo, está debajo de Hillary Clinton por 50 puntos o más. Si ella no se lanza, o si tropieza, Biden podría intervenir. Pero, por el momento, el demócrata está en el limbo, buscando maneras de mantenerse en el juego, ayudar a su presidente y puliendo su legado. Es una posición extraña para un hombre que ha pasado la mayor parte de su vida diciendo ‘o estás en ascenso o vas en picada’”, apuntó The New Yorker el pasado 28 de julio. 

Sus ‘metidas’ de pata

> Matrimonio homosexual—Biden se adelantó al presidente pronunciando su apoyo hacia el matrimonio del mismo sexo, cuando Obama todavía “evolucionaba” su opinión al respecto.

> ‘Gran chingonada’—El famoso ‘big fucking deal’ de Biden, cuando se aprobó la reforma sanitaria de Obama, se convirtió en una frase popular en las redes sociales. 

> LaGuardia— En relación al aeropuerto ubicado en Nueva York, el vicepresidente indicó que podía ser comparado con cualquiera en un país del Tercer Mundo.

> Hillary es mejor—Después de que Obama le pidiera ser su compañero de Gobierno, Biden aseguró que Hillary hubiera sido una mejor opción. 

> Los brincos blancos—En relación a los juegos de basquetbol contra el presidente, Biden afirmó haberle dicho:  “puede que yo sea un hombre blanco, pero sé brincar”. 

Vicepresidentes opinan sobre su cargo

“Preferiría ser cualquier cosa, digamos un profesor de historia, antes de ser vicepresidente”
Teddy Roosevelt 
1901

“La vicepresidencia no vale ni un balde de orina caliente” 
John Nance Garner 
1933-1941

“Mira a los vicepresidentes en la historia. ¿Dónde están?, eran tan útiles como la quinta ubre de una
vaca”
Harry Truman
1945

“Este trabajo es solo incómodo, es un trabajo incómodo”
Dan Quayle
1989-1993

“Había una vez dos hermanos. Uno huyó al mar, el otro fue elegido vicepresidente de Estados Unidos. Y nada se supo más nunca de ninguno de los dos”
Thomas R. Marshall
1913-1921