El terreno ganado se perdió, el presidente de Estados Unidos Donald Trump endureció las políticas con Cuba recortando al máximo el comercio y los viajes entre su país y la isla caribeña.

Atrás quedaron las visitas de su antecesor Barack Obama y el debate de cancelar definitivamente el embargo comercial, económico y financiero impuesto en 1962.

Lo que pareciera un retroceso y ataque directo a la apertura de la isla podría esconder un golpe indirecto a Corea del Norte, socio diplomático y comercial de Cuba.

Cuba fue el paraíso de los norteamericanos en la postguerra, la isla en aquella época fue imán de escritores, artistas, veteranos y jubilados, pero después de la Revolución local y tras el embargo estadounidense tuvieron que tacharla de su lista de sitios que visitar.

Las cosas en la isla cambiaron, la opulencia y el lujo fue transformado por accesos, oportunidades y dignidad. Los cubanos estuvieron bien protegidos y provistos por sus socios los soviéticos hasta que la URSS cayó.

A esa crisis los cubanos le llaman “el periodo especial”, sin la ayuda de la Unión Soviética y con un bloqueo comercial tuvieron que mirar hacia otras maneras para generar dinero, el turismo fue la opción, Cuba se abrió al mundo, poco a poco los vetos del gobierno norteamericano para visitar la isla fueron terminando.

A finales del año pasado aterrizó en la isla, proveniente de Miami, el primer vuelo comercial regular de EU a Cuba en más de 50 años, meses antes llegó el primer crucero en casi 40 años. Estos logros se convertirán en historia.

Hoy se endurecerán los viajes a Cuba y algunos acuerdos comerciales serán ilegales, tal y como lo anunció en junio pasado el presidente Donald Trump.

A partir de hoy, los estadounidenses tendrán prohibido hacer transacciones con entidades cubanas controladas por los servicios militares, de inteligencia y seguridad

La noticia fue publicada por el Departamento del Tesoro y sentenció que las medidas se implementarían de forma inmediata tras la decisión de Trump de congelar las relaciones bilaterales emprendidas por su predecesor, Barack Obama.

“Hemos fortalecido nuestras políticas hacia Cuba para alejar la actividad económica de las fuerzas militares cubanas y alentar al gobierno (del presidente Raúl Castro) a avanzar hacia una mayor libertad política y económica para el pueblo cubano”, fue el motivo que dio el secretario del tesoro de EU, Steven Mnuchin.

Es decir, tanto compañías como viajeros estadounidenses tienen ya prohibido hacer negocios con 180 empresas vinculadas a militares cubanos, incluyendo 83 hoteles y tiendas de la compañía Habaguanex, la principal en la zona turística de La Habana Vieja.

Según reportes de información obtenida por el diario Miami Herald, antes de su publicación, las medidas prohíben negocios con subsidiaras de GAESA, incluidas tiendas, agencias de viaje y fábricas de ron, así como la Zona Especial de Desarrollo Mariel,  proyecto que el gobierno considera importante para el futuro de la isla.

Con estas reglas impuestas por el memorando presidencial de Trump, se cortará el flujo de dinero que llega al gobierno de Raúl Castro y fueron elaboradas por el Departamento del Tesoro, con la ayuda del Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional durante cinco meses, más tiempo de lo esperado por algunos legisladores, ya que se le dio prioridad a las sanciones contra Corea del Norte, uno de los principales aliados de Cuba.

El anuncio de estas medidas comenzó en junio, por lo que empresas estadounidenses se apresuraron en hacer contratos con la isla, que deberán de ser respetados, como en el caso de Caterpillar que abrirá un centro de distribución en la Zona Especial del Mariel.

“Estoy cancelando el acuerdo completamente unilateral de la pasada administración con Cuba”
Donald Trump Presidente de EU
“Hemos fortalecido nuestras políticas hacia Cuba para alejar la actividad económica de las fuerzas militares cubanas y alentar al gobierno (del presidente Raúl Castro) a avanzar hacia una mayor libertad política y económica para el pueblo cubano”
Steven MnuchinSecretario del Tesoro de EU

El turismo se aleja del paraíso

Con la nueva regulación, se cierra la pequeña apertura para que los estadounidenses puedan viajar a Cuba y terminar así con el turismo que ha tomado un repunte en los recientes años.

Desde 1962, por el embargo, no se permitían los viajes turísticos a la isla, pero a partir del gobierno de Obama, los requisitos sobre las razones y duración en la isla fueron más laxos, es decir se podía visitar Cuba con el pretexto de apoyar a su pueblo o por motivos educativos.

Este repunte en turismo hizo que las visitas de estadounidenses aumentaran en 2016, un 34 por ciento con respecto al 2015, y en lo que va de este año se igualara el número al del año anterior.

Aún así se permitirán los viajes en aerolíneas comerciales, los cruceros y la actividad comercial autorizada hasta el momento, es decir, todo lo organizado hasta antes de la publicación.

Aunque los viajeros norteamericanos no podrán hospedarse en hoteles de lujo como el Manzana Kempinski.

Las regulaciones también prohibirán los viajes individuales conocidos como contacto entre los pueblos “people to people” y los viajes educativos, no así los académicos a Cuba.

Los norteamericanos que quieran realizar estos viajes, los cuales están diseñados para promover intercambios con el pueblo cubano deberán de viajar en grupos y acompañados por una persona que sea un representante autorizado de la organización patrocinadora del viaje.

Los viajes de apoyo a los cubanos también se verán afectados, ya que a partir de hoy se deberá de participar en un cronograma de actividades a tiempo completo. Las visitas de los cubanoamericanos a la isla caribeña se mantienen en pie.

“Las restricciones al comercio y los viajes están afectando al sector privado de Cuba, que ha crecido a través de la interacción con viajeros y compañías estadounidenses, y han dejado al margen a EU, política y económicamente, en un momento de transición en Cuba”, dijo Collin Laverty, presidente de Cuba Educational Travel.

“Las restricciones al comercio y los viajes están afectando al sector privado de Cuba, que ha crecido a través de la interacción con viajeros y compañías estadounidenses, y han dejado al margen a EU, política y económicamente, en un momento de transición en Cuba”
Collin LavertyPresidente de Cuba Educational Travel
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Por ciento aumentó el turismo estadounidense a Cuba en 2016