"Lo conozco bien (a Artur Mas). No quiere que lo convenzamos”
Albert Rivera candidato a la presidencia
por el partido Ciudadanos
"España es diversa y plurinacional. Estamos de acuerdo en que los catalanes puedan decidir su futuro votando, y lo dice alguien que no quiere que Cataluña se vaya de España”
Pablo Iglesias candidato a la presidencia
por el partido Podemos
“La resolución del tribunal, a la inmensa mayoría de los españoles que creemos en la soberanía y la igualdad nos alegra y mucho”
Mariano Rajoy Presidente de España
Los 11 magistrados del Tribunal Constitucional decidieron unánimemente que la declaración de independencia catalana ignora e infringe la Constitución de 1978

El mes pasado los partidos separatistas Juntos por el Sí y la Candidatura de Unidad Popular (CUP), se pusieron de acuerdo y en el parlamento de Cataluña se aprobó una resolución para establecer un nuevo país en 18 meses. 

Sin embargo, en una de las decisiones más rápidas en la historia del Tribunal Constitucional de España, se revocó por unanimidad la declaración de independencia catalana. 

El recurso legal había sido interpuesto por el gobierno de Mariano Rajoy dos días después de la declaratoria de secesión y, como se esperaba, el supremo intérprete de la Constitución española ya le puso el freno a las aspiraciones de Artur Mas y sus seguidores. 

Mas y los otros líderes catalanes que desean romper con España han prometido hacer caso omiso de la resolución del tribunal y aseguraron seguir con el proceso que comenzaron hace un mes. 

La histórica velocidad del Tribunal Constitucional para emitir el fallo responde a la próxima elección presidencial. Las campañas comienzan oficialmente mañana. 

Candidatos quieren unidad

El debate presidencial, organizado el lunes pasado por el diario español El País, dejó claro que  los candidatos a la presidencia creen que lo mejor es que Cataluña siga formando parte de España. 

Mariano Rajoy no participó en el debate, pero su postura con respecto a la independencia de esta región coincide con la de la mayoría de sus opositores.

De hecho, fue el gobierno encabezado por Rajoy quien acudió al tribunal para detener lo más pronto posible el proceso de independencia. 

Antes de eso, Rajoy había sostenido encuentros con todos los líderes de los partidos punteros para crear una coalición en contra de la separación catalana. Por el momento, sus esfuerzos han tenido el resultado deseado. 

Sin embargo, durante el debate los tres candidatos presentes no solo culparon a Artur Mas por la actual situación en Cataluña. Mariano Rajoy fue también considerado responsable del rompimiento, por la incapacidad de su gobierno para integrar armónicamente a esta región. 

“Con cuatro años más de Rajoy va a haber independentistas hasta en Valladolid”, dijo Pablo Iglesias durante el debate. 

En lo que no estuvieron de acuerdo Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos) fue en la solución al problema. 

Sánchez y Rivera expresaron su preocupación por el desprecio de Artur Mas por la Constitución vigente y no estuvieron de acuerdo con Iglesias en aprobar un referendo como el de Escocia.

“Sería tirar la toalla”, comentó Pedro Sánchez. 

Iglesias por su parte, a pesar de confirmar que desea que Cataluña no se vaya de España ha dicho que de ganar, Podemos propondría un referendo para respetar la voluntad del pueblo catalán. 

Para el candidato de Podemos la pluralidad y diversidad de culturas conforman una de las fortalezas de España y es solo el fracaso de los gobiernos por acogerlas, incluido el actual, lo que ha exacerbado los ímpetus separatistas.

Para Rivera la única solución a la independencia es el apego a la ley. Podemos propone la consulta sobre la independencia y el PSOE una reforma constitucional.

Sánchez cree que la defensa del referendo evidencia el carácter radical de Iglesias y dijo que sólo en tiempos de la Unión Soviética una constitución amparaba la autodeterminación. Iglesias citó el ejemplo escocés en el Reino Unido para revirar la aseveración del candidato del PSOE. 

A pesar de las diferencias entre los candidatos, incluido Rajoy, lo único claro es que cualquiera que resulte vencedor en dos semanas no será un aliado incondicional de Artur Mas. 

Líder independentista en la tablita

Las elecciones del 27 de septiembre fueron un fracaso relativo para Artur Mas.

Su partido no logró el resultado que necesitaba para evidenciar que la mayoría de los catalanes quiere la independencia y tuvo que aceptar que necesitaba del apoyo de la CUP para lograr formar una mayoría en el parlamento. 

La relación entre Mas y la CUP después del 27-S no ha sido nada fácil, pero eventualmente lograron ponerse de acuerdo para aprobar la declaración de secesión. 

Sin embargo, Mas necesitará otra vez de la CUP para mantenerse como presidente de la Generalidad de Cataluña y el apoyo no ha sido confirmado todavía. 

Esta semana los líderes de la Candidatura de Unidad Popular dijeron que no tomarán una decisión sobre el futuro de Artur Mas hasta después de la elección presidencial del 20 de diciembre.

Mientras tanto, el gobierno catalán confirmó que la decisión del Tribunal no los detendrá y continuarán avanzando hacia la independencia. 

La resolución sienta un precedente que puede disuadir a la CUP para quitarle el apoyo a Artur Mas y, por lo tanto, Juntos por el Sí tendrá que mantenerse firme en los compromisos adquiridos con sus aliados secesionistas. 

Por su parte, los opositores al actual presidente catalán ya han exigido su renuncia y pedido una renovación en el liderazgo de la Generalidad. 

Rajoy celebra

El presidente español se negó a aceptar como derrota su ausencia en el debate e incluso su equipo de campaña declaró que la decisión había sido positiva para las aspiraciones electorales de Rajoy. 

Esa victoria es cuestionable, pero el rápido fallo del Tribunal Constitucional le ha dado esperanza al presidente. 

Para Rajoy la decisión de la corte es un indicador de que nadie está por encima de la ley y de que todos los españoles son iguales ante ella. 

A 19 días de las elecciones, el actual ocupante de La Moncloa espera que el momento esté de su lado y que muchos olviden lo que sus opositores afirman: Que gran parte de la culpa por el deseo catalán de irse de España recae en sus hombros.