Crimea está de luto. Después de que un joven de 18 años dejara sin vida a 19 personas e hiriera a otras 47 con un arma de fuego y un explosivo casero en una institución educativa, las dudas sobre cómo obtuvo el artefacto aumentaron.

Irina Klyueva, defensora del pueblo de Crimea para los derechos de infantes, dijo a medios locales que desde el pasado 8 de septiembre, el joven Vladislav Roslyakov tenía permiso para portar armas de caza.

“Necesitamos investigar, estar seguros de que se haya sometido a exámenes médicos, psicológicos, pues una persona así no puede recibir un permiso para portar un arma, incluso si es de caza”, declaró Klyueva.

Aseguró que hace varios días el joven compró 150 cartuchos de calibre 12 para su fusil

Por su parte, el explosivo casero hizo que, al lanzarlo, provocara el derrumbe del techo de un pequeño cuarto cerca de la escuela.

“Todo el mundo corría. Vi a una chica tirada en el suelo. Había alguien ayudándola a caminar porque no podía moverse sola. La pared estaba cubierta de sangre. Todos estaban asustados y llorando”, relató Anastasia Yenshina, estudiante de 15 años.

Las autoridades rusas señalaron que Vladislav Roslyakov estaban en último año del instituto, donde, de acuerdo con algunos de sus compañeros de clase, era una personas muy solitaria.

Un amigo del atacante le dijo al medio RBC que Roslyakov detestaba la escuela técnica debido a los malos maestros que le impartían clases. Mencionó que el joven ya había expuesto anteriormente su poca tolerancia hacia la institución, e incluso había prometido vengarse de los profesores

Otros compañeros declararon que Vladislav en ocasiones asistía a clases con un cuchillo y que había tenido un desengaño amoroso que no le ayudó en absoluto a cambiar de actitud.

Algunos medios rusos señalaron que el alumno compartía en redes sociales contenido anarquista e imágenes de apoyo a “Novorrosiya”, el nombre que utilizan los prorrusos para reivindicar que Ucrania debe de pertenecer a Rusia.

Luego de que la policía acudiera al lugar y comenzara a inspeccionar la zona, el joven autor del ataque fue encontrado muerto en la biblioteca. El cuerpo tenía heridas de bala. Al parecer se autodisparó en la barbilla.

En un comunicado emitido por el presidente Vladimir Putin, quien también gobierna esta zona desde el 2014, expresó su pésame a los familiares y amigos de las víctimas del tiroteo y la explosión en Kerch.

El Comité de Investigación de Rusia clasificó el incidente como un asesinato en masa, descartando así que se tratara de un atentado terrorista, como se apuntó en un primer documento.

Al lugar de al tragedia acudieron también agentes del Servicio Federal de Seguridad de Rusia y un gran número de efectivos y vehículos militares.