Hombres armados irrumpieron ayer en un centro comercial en un área chií de Bagdad tras detonar un coche bomba y lanzaron un ataque a la entrada, que dejó por lo menos 18 muertos y causó heridas a otras 50 personas, dijeron funcionarios.

El ataque fue reivindicado horas después por el grupo extremista Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés).

En una declaración colocada en Internet poco después del ataque, el grupo dijo que el ataque incluyó un coche bomba y cuatro combatientes, y advirtió que “lo peor” está por venir.

En tanto, funcionarios iraquíes dijeron que el ataque fue realizado por siete hombres, uno de ellos murió al detonar el chaleco explosivo que llevaba. No se pudo conciliar de inmediato las cifras.

Las autoridades inicialmente describieron el atentado como una toma de rehenes, estimando que unas 50 personas estaban atrapadas dentro del complejo. Pero fuerzas iraquíes rodearon rápidamente el edificio y soldados aterrizaron en el techo. Los soldados se enfrentaron con los atacantes adentro, mataron a dos de ellos y arrestaron a otros cuatro.

Al menos cuatro agentes murieron en el ataque, que duró una hora y media, de acuerdo con la policía y funcionarios de hospitales. (AP)