La representación de ONU Mujeres en México recomienda al gobierno federal una serie de acciones encaminadas a eliminar la violencia en contra de mujeres y niñas, entre ellas fortalecer la capacidad de su sistema judicial para combatir la impunidad.


La impunidad tiene que ser derrotada en este país. Debe garantizarse desde los sistemas judiciales y los ministerios públicos que se dé una atención adecuada a las mujeres víctimas mediante los protocolos que ya tiene el gobierno mexicano para juzgar con perspectiva de género”, dice Belén Sanz Luque, representante de ONU Mujeres en México

Belén Sanz Luque

Representante de ONU Mujeres en México

Otro tema que aún tiene problemas es la implementación eficiente de las alertas de género que se encuentran en diferentes municipios de 13 estados. La representante de ONU Mujeres comenta que las alertas de género son un mecanismo único en el mundo, pero es importante que se modifiquen sus vacíos.

“Es fundamental que se mejoren aquellos elementos que son identificados como vacíos para que tenga mayor impacto municipal y estatal”.

En este sentido, Sanz Luque menciona que deben revisarse los procedimientos de las alertas y fortalecer las capacidades de todas las instituciones que tienen una responsabilidad a nivel local en los temas de género o igualdad.

Además, la titular comenta que las autoridades y los medios de comunicación también deben poner los derechos humanos de la víctima en el centro antes de filtrar información sobre carpetas de investigación relacionados con casos de violencia de género.

“Nos preocupa que desde distintas instituciones se compartan imágenes que ponen a las mujeres en una situación de revictimización y que su dignidad no sea respetada… Compartir imágenes degradantes no es parte de la respuesta al problema”.

ONU Mujeres identifica que estas acciones y otras se tienen que implementar porque México aún tiene una baja inversión y deficiente articulación en las acciones de prevención; persistencia de sistemas normativos discriminatorios; e insuficientes capacidades institucionales y presupuestales para hacer frente a la violencia de género, entre otros problemas.


El organismo internacional también identifica deficiencia en la calidad de los servicios de salud, de procuración e impartición de justicia y de servicios sociales para la atención de las víctimas y sobrevivientes de violencia de género, así como retos para fortalecer y homologar las metodologías para la recolección de datos

Ante estos huecos, ONU Mujeres recomienda al Estado mexicano y sus instituciones sumar esfuerzos en seis ejes específicos para garantizar el derecho de las mujeres y niñas a vivir una vida libre de violencia.

El primer eje es atender las causas de la violencia contra las mujeres desde sus raíces, lo que implica el fortalecimiento y ampliación de las acciones de prevención, entre ellas la sensibilización y trabajo coordinado con los medios de comunicación.

El segundo punto que marca ONU Mujeres es promover marcos normativos y de política pública que sean integrales, que incorporen el enfoque de género, interculturalidad, derechos humanos, ciclo de vida, territorialidad e interseccionalidad y que sean efectivamente aplicados.

La agencia también sugiere al gobierno mexicano fortalecer las estrategias y presupuestos de las instituciones estatales y municipales para hacer más eficientes y eficaces las acciones que pretenden erradicar las violencias.

ONU Mujeres detalla en un comunicado que lo anterior implica dar atención prioritaria a los municipios con niveles más altos de violencia contra las mujeres, así como la articulación de los tres poderes y niveles del Estado y sus mecanismos de coordinación como las Conferencias Nacionales de Gobernadores, de Fiscalías y de Poderes Judiciales.

La agencia de la ONU también pide a las autoridades mexicanas proveer servicios accesibles y de calidad para la atención de víctimas en las áreas de salud y procuración e impartición de justicia.

El organismo de Naciones Unidas también pide mejorar los sistemas de información para disponer de estadísticas y evidencias que permitan dimensionar la violencia de género y sustentar el desarrollo de normas, políticas públicas y programas que prevengan y atiendan los casos.

ONU Mujeres tomó como hoja de ruta para sus recomendaciones las observaciones de 2018 de la Convención sobre la Eliminación de todas formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw).

“En este momento lo que es importante es que las medidas recientes tomadas por el gobierno federal se implementen con eficacia, que se siga avanzando en dar respuesta a las recomendaciones de la Cedaw y que se combata la impunidad”, concluye la representante de ONU Mujeres en México.

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