El papa Francisco inauguró ayer una cumbre en el Vaticano sobre prevención de abusos sexuales en la Iglesia. Al ofrecer a los obispos católicos y otros líderes religiosos 21 propuestas para castigar a los pederastas y mantener a las víctimas a salvo, advirtió a los fieles que habrá acciones concretas y no sólo palabras.

“El pueblo de Dios está mirando y esperando, no por condenas simples y obvias, sino por medidas concretas y eficientes”, dijo el santo padre a sus invitados.

Francisco, el primer pontífice latinoamericano de la historia, convocó la cumbre luego de que en países como Chile, Estados Unidos y Alemania se encontraran casos de abusos sexuales cometidos por religiosos hacia niños, algunas personas mayores, e incluso a integrantes del clero, como las monjas.

Dicha reunión busca instruir a los líderes de la institución a que aprendan la importancia de prevenir los abusos sexuales en sus iglesias, atender a las víctimas e investigar los crímenes cuando estos ocurran, ya que también existen casos de encubrimiento.