Aunque el representante del Vaticano ante Naciones Unidas, el arzobispo Silvano Tomasi, aceptó firmemente que “se encuentran abusadores entre miembros del clero y otro personal de la Iglesia”, no dio ni nombres ni cifras sobre los delitos de pederastia cometidos por sacerdotes y servidores católicos. 

La delegación del Vaticano que compareció ayer ante 18 expertos del Comité de la ONU para los Derechos del Niño se vio sometida a una serie de preguntas que no solo cuestionaron los abusos cometidos en el pasado, sino también sobre qué cambios se han hecho al derecho penal canónico para hacer frente a estos temas.

Tras recordar que el Papa Francisco creó una comisión para investigar los casos del abuso sexual, el comité preguntó: ¿quiénes son los miembros? ¿qué función tendrá y si entre sus integrantes se encuentran miembros de la sociedad civil que han sido víctimas de abuso sexual?

Y es que desde diciembre pasado, cuando las autoridades católicas recibieron el citatorio, la Santa Sede respondió que, aunque desde 1990 es Estado firmante de la Convención sobre los Derechos del Niño, cada miembro de la Iglesia está sujeto a ley de su país. Este mismo argumento fue utilizado ayer en la sede del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Ginebra, Suiza.

“Es la iglesia local la que da el seguimiento de los casos”, dijo el obispo auxiliar de Malta, Charles Scicluna. Y agregó: “No tenemos mayor información sobre estadísticas ni el porcentaje de los que han sido condenados por el Estado”. 

Al respecto, la relatora del Comité de la ONU Sara Oviedo reclamó al Vaticano porque “no hay transparencia ni rendición de cuentas”. A lo que Tomasi respondió que “las cosas son difíciles de cambiar”, aunque reiteró la posición de la Iglesia de “cero tolerancia” en los casos de abuso infantil. 

Mientras tanto, organizaciones civiles y víctimas de religiosos pedófilos solicitan que se juzgue el caso como crímen de Estado.

(Con información de Agencias)

El cuestionario sin respuesta

El Comité de Naciones Unidas que interrogó a los representantes de la Santa Sede no recibió respuestas claras, sin embargo, la Iglesia Católica empezó por reconocer los abusos e instar a tomar medidas contra los religiosos que obstruyen la justicia en casos de pederastia clerical. Aquí algunas de las preguntas: 

> Las cicatrices del abuso sexual permanecen desde la infancia hasta la edad adulta y puede incluso que no dejen a la víctima, por lo tanto ¿qué acción ha sido tomada en este sentido?

>  Dada la política de “tolerancia cero” de la policía, preguntó, ¿por qué se hicieron esfuerzos para “encubrir y ocultar esta clase de casos”?