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El poder en manos de una mujer. Hace años fue la “Dama de hierro”, Margaret Thatcher, quien forjó el camino que ahora recorren políticas como Hillary Clinton y Angela Merkel. 

La exsecretaria estadounidense y la canciller alemana, sin embargo, han sabido llevar la corona con tal gracia que, a pesar de las críticas, siguen liderando encuestas y generando tendencia. 

El problema es que no todas las mujeres que alcanzan el poder han tenido el camino despejado. Los casos que traen consigo insultos o naciones inestables, están llenos de obstáculos que ellas deben maniobrar para salir del poder con la misma gracia con la que entraron. 

Cécile Kyenge/Italia

Y algunas sufren en silencio. No mucho se sabe de Cécile Kyenge, originaria del Congo que ahora ocupa un cargo en la política italiana. 

En entrevista con El País, la ahora ministra de Integración, expresa lo que significa para ella que los responsables del partido Liga Norte la comparen “con un orangután, le lancen plátanos o diseñen un plan de acoso sistemático simplemente porque es negra”, informó El País el pasado 16 de enero. 

 Desde hace más de ocho meses, la política de 49 años, madre de dos niñas y oftalmóloga de profesión, es insultada y acosada en el Parlamento, la prensa y la televisión. 

“Está claro que hieren, pero la grandeza de cada uno de nosotros está en saber mirar por encima, de ver el futuro. Estoy convencida de que todos estos ataques no pretenden solo destruir a la persona, sino que quieren comprometer, poner en riesgo, el futuro de Italia, la sociedad del futuro”, aseguró Kyenge al diario español.

Sin embargo, asevera que el problema no es el país europeo, pues dice que Italia no es racista. “Por eso es tan importante que atajemos todos esos factores externos de intolerancia que hacen apartarse a las personas de la vía de la convivencia y las hacen tomar la de la xenofobia”. 

Y esta es la razón que asegura la hace continuar a pesar de los insultos. Desde pequeña, nunca ha dejado a un lado ningún objetivo, y aunque la culpen de ser extranjera, negra, mujer y haber estudiado, ella afirma que “no hay que tener ni prejuicios ni miedo” en la búsqueda de “una Italia y una Europa mejor”. 

Elogiada

“Quiero expresar mi máximo respeto y solidaridad con Cécile Kyenge, ministra italiana y oftalmóloga, por su habitual tranquilidad en sus tareas de responsabilidad y lucha contra las desigualdades frente a quienes solo les interesa la superioridad de unos frente a otros. Es un símbolo de África y consigue que el resto del mundo tenga en cuenta y pueda situarse frente a quienes fomentan la injusticia y la pobreza de sus pueblos”, publicó Juan Pablo Ávila en El País el pasado 20 de enero.

Catherine Samba-Panza/República Centroafricana

El conflicto entre musulmanes y cristianos que se desató en la República Centroafricana desde marzo pasado, surgió a raíz de la salida del presidente François Bozizé. 

“Desde entonces, Naciones Unidas asegura que la región se encuentra ante la amenaza de un «genocidio» tras la espiral de violencia desatada… en los últimos meses”, informó ABC el 30 de noviembre. 

Y ahora, la llave a la paz la tiene Catherine Samba-Panza. Al menos esa es la esperanza que reflejó el pasado 20 de enero cuando fue elegida, temporalmente, como jefa de Estado. 

La mujer, que a pesar de ser cristiana, es respetada y considerada como figura neutral por cristianos y musulmanes, es la sustituta de Michel Djotodia, quien renunció al cargo de presidente interino por la presión.

Desde que Samba-Panza entró al poder pidió la ayuda internacional y el envío de tropas para finalizar la colisión, que asegura tiene sus raíces en la pobreza. 

“Es importante que nuestros amigos de la Unión Africana continúen enviando tropas, y que también lo hagan los países de la Unión Europea, que según escucho están comprometidos a contribuir a la seguridad del país”, dijo a BBC. 

Pero el reloj no deja de marcarle los días, pues la exalcaldesa “no dispone de mucho tiempo. Según el calendario de transición, la República Centroafricana celebrará elecciones generales como muy tarde en el primer semestre de 2015”, informó Euronews el pasado lunes. 

Sin embargo, ella se tiene confianza. “Por eso me he destacado. Siempre he sido una persona moderada. Siempre he contribuido a acercar a la gente. En este momento necesitamos una persona con estas cualidades”, añadió a BBC. 

Yingluck Shinawatra/Tailandia

Es la número 31 de la lista de Forbes de las mujeres más poderosas. La Primer Ministra de “la economía con mayor crecimiento de Asia”, Tailandia, está en medio de un conflicto que puede costarle su vida política. 

Desde el pasado 21 de enero, el Gobierno declaró el estado de emergencia en Bangkok a raíz de las protestas en contra de Yingluck Shinawatra.

“Los manifestantes han estado en las calles durante meses exigiendo la instalación de un concejo popular que reemplace a la primera ministra, hasta que se cambie el actual sistema de gobierno”, informó BBC Mundo el martes. 

Los protestantes acusan al gobierno de Shinawatra de proseguir con las prácticas de Thaksin Shinawatra, su hermano multimillonario, que fue primer ministro desde el 2001 hasta el 2006, y que usó la fortuna de la familia y fondos del Estado para influenciar al electorado y cimentar su poder. 

Thaksin fue derrocado por un golpe militar en el 2006 luego de protestas callejeras que le acusaron de corrupción y abuso de poder. Dos años después huyó del país para evitar una sentencia a dos años de prisión.

Y aunque Yingluck convocó a elecciones para el 2 de febrero, los manifestantes insisten en que no se realicen.

“La política tailandesa se encuentra en un callejón sin aparente salida, con continuas crisis que tienen su origen en la profunda división social que enfrenta a las clases urbanas de Bangkok y las campesinas del norte, hoy representadas también en los peones de obra, taxistas o empleados de las fábricas de la capital y alrededores. La brecha entre ambos bandos se ha agrandado en los últimos años al mezclarse con las ambiciones personales -y problemas legales- de los líderes que aseguran representar sus intereses”, aseveró El Mundo el pasado 13 de enero.

Y en este continente… 

Y en América Latina, aunque son mujeres reconocidas a nivel internacional, se han visto en la necesidad de luchar contra la marea.

“En los mismos países en los que se registran las tasas más altas de asesinatos por violencia de género y las mayores proporciones de embarazos adolescentes, las mujeres han logrado los más espectaculares niveles de participación política femenina del mundo… En este momento, el 40 por ciento de la población del subcontinente americano está gobernado por mujeres: Dilma Rousseff en Brasil, Cristina Fernández en Argentina y Laura Chinchilla en Costa Rica”, publicó El País en el 2012. 

Uno de los casos más polémicos ha sido Cristina Fernández de Kirchner, que tras vivir bajo la sombra del fallecido Néstor Kirchner llegó a la Presidencia, no sin obtener duras críticas y ahora, un recién operado tumor en la cabeza. 

“Cabe recordar que Néstor Kirchner prácticamente forzó a su esposa a postularse a la presidencia en el 2007 y que cuando ella de mala gana asumió el poder, su implacable ‘manager’ le impuso unas decisiones que resultaron calamitosas”, publica El Mundo.

Incluso se vio obligada en un momento determinado y ante tanta presión a soltar la frase: “Basta ya, la presidenta soy yo, carajo”.

Y desde entonces no ha podido evitar las constantes comparaciones con su esposo o los insultos ocasionales de otros mandatarios.