Criminal, presumido, y no muy hábil para conducir.

Un ladrón que se grabó a sí mismo detrás del volante de un auto deportivo robado recibió una sentencia de cuatro años de cárcel, reportó ayer The Guardian.

Jamie Lee Sharp, de 25 años, hurtó el pasado enero las llaves de un Porsche Boxter durante un robo en Gloucester, al suroeste del país, junto con su cómplice James Honeywell, de 26.

Luego se grabó a sí mismo manejando el Porsche y llamándole a sus amigos para presumirles su nuevo automóvil, antes de chocar y quedarse atrapado dentro del vehículo.

En imágenes recién reveladas por la Policía de Gloucestershire, se escucha a Sharp decir: “Hey, pequeños (inaudible) estoy en un Porsche Boxter, ahora escuchen las revoluciones”.

De acuerdo con el diario británico, el par de rateros se metió a una casa el pasado 11 de enero y robó una televisión, una billetera y otros artículos pequeños.

También se llevaron las llaves del Porsche, el cual Sharp condujo para luego estrellarlo contra una pared de la ciudad. Mientras que Honeywell huyó de la escena, Sharp se quedo atrapado en el lugar.

Coctel de ofensas

Sharp fue condenado a cuatro años tras las rejas luego de declararse culpable de hurto, robo de vehículo con agravante de conducir sin permiso, conducir en estado de ebriedad y carecer de seguro.

Por el otro lado, su cómplice, Honeywell, recibió una sentencia de 35 meses, es decir, poco menos de tres años.