"Es muy probable que la fecha del 25 de enero se brinque por unos días simplemente por razones prácticas”
Farhan Haq vocero del secretario
general de la ONU
No se sabe con certeza cuándo comenzará la discusión central con todos los negociadores presentes. Se especula que puede ser mañana o el miércoles pero no hay nada asegurado

La guerra civil en Siria ya lleva cinco años combatiéndose. Millones de civiles han salido hacia Europa en busca de refugio y esto ha ocasionado una tremenda crisis migratoria. 

Sin embargo, la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos todavía no logran construir un plan efectivo para poner fin a las hostilidades y estabilizar la región. 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció que las pláticas por la paz en Siria se demorarán unos días. Se esperaba que los diálogos comenzaran el día de hoy. 

La razón principal es que los principales actores todavía debaten sobre quién debe representar a la oposición en la mesa de negociaciones. 

Como se ha documentado el apoyo de Rusia a Bashar al-Asad contrasta con el del resto de los países occidentales a los rebeldes sirios. 

Kerry asegura que habrá diálogo

Antes de que iniciara el fin de semana John Kerry, el canciller estadounidense insistió en que las pláticas en Ginebra se llevarán a cabo, aunque aceptó que los tiempos no serán los que se habían establecido con anterioridad. 

Kerry aseguró que hoy habrá algunas discusiones, pero no será hasta el martes o el miércoles cuando lleguen todos los invitados a la negociación. Las invitaciones debieron salir a más tardar el día de ayer. 

“Sólo estamos puliendo los últimos detalles, para ver donde estamos parados”, dijo Kerry.

El Secretario de Estado confirmó que las primeras pláticas no serán cara a cara.

Siria vive una delicada situación en términos de acuerdos políticos y debido a esto, las primeras discusiones serán sólo acercamientos en donde el gobierno y sus partidarios y la oposición y sus aliados se reunirán de manera separada. 

Según el diplomático norteamericano esto permitirá destensar los ánimos y construir confianza entre las diferentes partes involucradas antes de que puedan verse frente a frente y lograr resultados efectivos.

El diálogo se demora. La guerra sigue

No hay una solución militar factible en el corto plazo, esto después de cinco años continuos de un conflicto que cada día acentúa más sus consecuencias y debido al cual más de 250 mil personas han perdido la vida. 

La guerra comenzó con una serie de protestas pacíficas contra el Presidente Bashar al-Asad y degeneró en un conflicto internacional donde varios millones de sirios han tenido que huir de sus hogares. 

El año pasado, durante una entrevista para la cadena rusa RT, Julián Assange, fundador de WikiLeaks aseguraba contar con documentos que evidenciaban que el gobierno de Estados Unidos le hizo creer al presidente Sirio que las protestas pacíficas estaban fuera de control, únicamente para que éste las reprimiera con fuerza excesiva. 

Al-Asad mordió el anzuelo norteamericano y después de arremeter salvajemente contra su propio pueblo provocó la desestabilidad, que de acuerdo a Assange, era la prioridad de Washington desde un principio. 

El gobierno de Estados Unidos ha negado categóricamente esto, pero lo que sucede tras bambalinas en el pentágono y en las Embajadas Estadounidenses alrededor del mundo – y principalmente en las del Medio Oriente – son secretos que no se conocerán hasta la siguiente generación. 

Mientras tanto, se ha montado – a solo días de haber finalizado el Foro Económico Mundial, también en Suiza – una cumbre mediática en donde los líderes del mundo tratarán de convencer a la comunidad internacional de que hay voluntad política para terminar pacíficamente con el conflicto en Siria.

Kerry tiene el éxito de las pláticas con Irán bajo la manga y tratará de repetir un buen resultado por la vía diplomática.

Ante las graves consecuencias y la falta de control en la zona, ahora con la presencia del incontenible Estado Islámico, es muy probable que tanto Rusia, Estados Unidos y los líderes de la UE sean sinceros al pronunciarse por encontrar una salida rápida. 

Al final, si Washington o su Embajada en Damasco son los responsables por  haber instigado el inicio de la crisis, las consecuencias ya han afectado intereses más allá de sus objetivos iniciales.

La crisis migratoria es una ‘papa caliente’ que nadie quiere tener en sus manos y tal parece que un lustro después de una guerra sin sentido, que ha tomado proporciones épicas y provocado pérdidas humanas en varias partes del mundo, incluida París – la ciudad más emblemática de la civilización europea – es momento de ver cómo se resuelve el embrollo. 

¿Se pondrán de acuerdo sobre quiénes serán los invitados a la mesa de negociación y estarán sentados en los lugares adecuados para evitar incrementar las tensiones?