30%
de apoyo tiene el presidente Barack Obama en Texas
"Taxes y Texas, tienen las mismas letras, pero solo uno puede irse al infierno”
Jarod Kintz Escritor de Florida
https://www.youtube.com/watch?v=zeiaauz6tFQ

Todo es “más grande en Texas”, y más drástico. Mientras la mayoría de los republicanos han buscado ampliar sus horizontes –y su electorado– al abrir algunas puertas a la moderación, los conservadores en Texas exigen que se aumenten los valores tradicionales en el estado. 

“Mientras ‘conservadores compasivos’ han luchado por una política migratoria más humana y generosa, el Tea Party ha empujado poderosamente en la dirección contraria”, publicó Foreign Policy (FP) el pasado 28 de marzo. 

“No más inmigrantes tratando de cambiar las cosas por aquí”. 

Pero, ¿por qué los texanos quieren que los republicanos vayan en contra de la corriente?. 

La importancia política y económica del estado puede ser uno de los mayores influyentes de su aislamiento. A la vez que sus raíces religiosas jalan los ideales hacia la extrema derecha. 

“Texas es el estado más poblado de Estados Unidos (EU), el segundo más largo y el más grande (…). Individualmente, la economía de Texas es una de las más importantes del mundo. Se trata también de un líder de energía”, explicó a Reporte Indigo el profesor de la UDEM Fernando Chinchilla. 

Y además de destacar por su poder, lo hacen por sus ideales. Este estado tiene una gran mayoría republicana que además se inclina hacia el extremo conservadurismo. 

“La relación de Texas con la extrema derecha del partido republicano es resultado principalmente de la religión, sectas protestantes evangélicas que dominan particularmente en el estado de Texas y que son enfáticamente opuestas a la agenda liberal de los demócratas”, dijo el antropólogo estadounidense William Breen Murray a Reporte Indigo. 

En pena de muerte y venta de armas, Texas es líder de EU. En esto “difiere de otros estados y se alinea con causas promovidas por el ala derecha republicana”, agregó el académico. 

‘El gran llano’: cultura aparte

Un reportaje, dedicado a Texas, publicado por The New Yorker el pasado 24 de marzo destaca las razones por las que los estadounidenses debían estar orgullosos del estado sureño.

El programa espacial, la lista de presidentes y la defensa nacional que es “la envidia del mundo”, relucían en la nota, que asegura que a pesar de los beneficios que tiene, muchos estadounidenses “desprecian a Texas”. 

Para William Murray, más que desprecio es una percepción de las diferencias que tiene con las demás regiones. 

“Con los estados vecinos, hay una gran rivalidad de los pequeños ante el gigante y cierto rechazo y hostilidad a ‘lo texano’. Pero en el resto del país proviene más que nada de los medios (como la serie Dallas) y la proyección política que ha tenido a través de tres presidentes: desde Lyndon B. Johnson hasta los Bush, y la supuesta influencia que ejerce sobre el precio de la gasolina”, aseveró Murray. 

Hay “gente como los californianos que lo ven como una potencia petrolera de mucho dinero y poca cultura; gente que perciben el orgullo texano como soberbia; gente como los neoyorquinos que los perciben como rústicos intrusos en la cultura cosmopolita urbana (“The Midnight Cowboy”), pero hay que recordar que los sureños en general tienen una percepción más positiva de Texas que el restodel país”, añadió el antropólogo estadounidense.

Importé du Texas

La influencia conservadora de Texas ha traspasado la fronteras. Los franceses parecen haber importado esta corriente.

“Al igual que los principales republicanos de Texas, los conservadores franceses han logrado exponer ante el mundo su visión sobre la extrema derecha. De hecho, el verdadero ganador el domingo pasado (en las votaciones municipales) fue el partido ultraderechista Frente Nacional”, publicó FP.

Y a medida que se impone la derecha, el presidente socialista François Hollande continúa disminuyendo en popularidad. Una encuesta del diario Le Figaro reportó un 17 por ciento de aprobación del mandatario, lo que lo envía a un lugar “donde ningún presidente francés había ido antes”.

Entonces, si esta tendencia continúa en aumento al punto de atravesar las fronteras nacionales, ¿será posible que Estados Unidos regrese a sus orígenes tradicionalistas y se propague la ideología de derecha?, ¿se impondrá en 2016 el candidato republicano?

Pintando a Texas de morado

La entidad se ha caracterizado en los últimos años por pintarse de rojo republicano cada vez que hay elecciones. Pero la candidata demócrata a la gobernatura de Texas, Wendy Davis, ha dirigido la mirada de los texanos hacia el azul demócrata.

> 42% de los votantes apoyan a Wendy Davis según una encuesta reciente
> 49% votaría por el General republicano Greg Abbott
> 30% de apoyo tiene el presidente Barack Obama en Texas