Trabajar de manera independiente sin duda que suena muy atractivo y por supuesto que tiene muchas ventajas. Desafortunadamente, poco nos detenemos a pensar en las desventajas y, créeme, son bastantes.

Aquí una guía básica para que apuntales bien tu proyecto y lo crezcas de freelancer a empresario:

  1. ¿Tienes seguridad social? Obvio, no pues no eres “godínez”. Y entonces, ¿qué pasará cuando te quieras retirar? Porque a mí me encanta la idea de seguir chambeando hasta que el creador me dé vida, sin embargo, no todos cuentan con la posibilidad de tener una actividad en la vejez. Por salud o por falta de productividad seguro necesitaremos un buen soporte económico para mantener el nivel de vida que alcanzamos en el pináculo profesional.

Por eso, al trabajar por tu cuenta, serás tú mismo quien se otorgue las prestaciones y entre las más importantes está, sin duda, la cuenta individual de la AFORE. Sí, todos podemos abrir una cuenta, así que “andando que es gerundio”.

  • Te ha ido de maravilla en la independencia. El límite es el cielo y ¿qué crees? Aparece en tu vida un accidente o una enfermedad que requieren miles, cientos de miles y hasta millones de pesos para recuperar la salud. La gran pregunta es ¿tienes ese capital disponible a la voz de ya para cubrir la contingencia? Anticipo la respuesta: evidentemente ¡no!

Luego entonces es obligado que compres tu seguro de gastos médicos mayores y, de ser posible, uno de salud. El mejor seguro es el que nunca se utiliza, pero “es mejor tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo”.

  • ¿Cuánto vale tu vida? Desde un punto de vista romántico, antropológico, filosófico, esotérico y hasta erótico, a lo mejor eres invaluable y por lo tanto, no tienes precio. Pero te tengo una mala noticia: desde el punto de vista económico todos tenemos precio y éste se calcula fácilmente: vales lo que produces.

Por esta razón, es imprescindible que contrates un seguro de vida, para que tu familia quede bien de dinero en tu ausencia y que así tu proyecto profesional incluso pueda continuar.

Otro aspecto del seguro de vida es la invalidez, que llega a ser más costosa que la misma muerte. ¡Compra seguros, los seguros no son un gasto sino una inversión!

  • Muchas lecciones ha dejado la dichosa pandemia. En lo económico la principal es que si no somos previsores nos “cargará el payaso” sin duda. Negocios y proyectos independientes quebrados al por mayor y ¿sabes por qué? Por no tener el famoso “colchón” que te permita aguantar las “vacas flacas”. Así de fácil.

Haz tu fondo de emergencia. Empieza con unas cuantas monedas y alcanza al menos entre tres y seis meses de tu gasto directo para que te protejas lo suficiente. Recuerda que “las penas con pan son menos”

  • Finalmente, el objetivo primordial de trabajar, sobre todo en la independencia, es que algún día vivamos de las rentas y aunque esto suena como para puros millonetas, la verdad es que la mayoría en clase media lo podemos lograr si, desde ya, iniciamos la creación de nuestro fondo patrimonial. Repito, esta debe ser la meta financiera más importante para todas las personas y con mucha mayor razón si somos freelancers.

Recuerda que “No es más rico el que gana más, sino el que sabe gastar”