Al dirigente de Morena en Jalisco, Favio Castellanos Polanco, parece que se le están saliendo del huacal sus correligionarios en el estado, pues cada quien está yéndose por la libre, ya sea en el Congreso estatal maquinando designaciones “en lo oscurito”, o impulsando la candidatura de alguna de las “corcholatas”, por iniciativa propia.

Comencemos con lo que está haciendo el líder de la fracción de Morena en el Congreso de Jalisco, José María Martínez Martínez, cuyo manejo desaseado del proceso de designación de la nueva titular del Instituto de Transparencia, Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Jalisco (ITEI) obligó a que 17 organismos empresariales se pronunciaran por reponer todo el trámite con una nueva convocatoria.

Todo mundo señala a Martínez Martínez como la “mano que mece la cuna” en ese proceso viciado, sin embargo, nadie le pone un alto al expanista. ¿No tiene nada que decir al respecto Castellanos Polanco, aun cuando se supone que la principal bandera política de su partido es el rechazo a la corrupción? ¿Dejará que Martínez Martínez siga haciendo como morenista lo mismo que hizo toda su vida como panista?

El espaldarazo del alcalde

¿Y qué nos dicen del presidente municipal de Puerto Vallarta, Luis Alberto Michel Rodríguez, quien “echó la casa por la ventana” para que el senador de la República, Ricardo Monreal Ávila, se “destapara” este 5 de julio en ese destino turístico como Dios manda –y según algunos cálculos, ante más de mil 300 asistentes–?

Ya será responsabilidad del alcalde Michel Rodríguez justificar ante sus jefes partidistas por qué anda promoviendo a la “corcholata” que el presidente Andrés Manuel López Obrador parece querer dejar fuera de la jugada, pero lo que sí nos concierne es que no haya utilizado recursos públicos para la promoción del senador “rebelde” de Morena.

Mucha tarea tiene por delante Castellanos Polanco –y también la dirigencia nacional– para que vuelvan al rebaño sus ovejas morenistas descarriadas.