Los dispositivos móviles son actualmente una “extensión” del cuerpo humano. En ellos guardamos información personal, laboral y útil como son pendientes del trabajo, fotos familiares, mensajes con los amigos y cosas más delicadas como cuentas bancarias.

Sin embargo, de la dependencia a los teléfonos móviles nació un temor llamado “nomofobia”, que actualmente ha sido clasificada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como un trastorno psiquiátrico de adicción al teléfono celular capaz de generar malestares en articulaciones, ojos, huesos, oídos y otros padecimientos como insomnio, depresión y ansiedad.

En tiempos modernos es probable que alguien olvide las llaves de la casa, la cartera o apagar la cafetera, pero salir a la calle por descuido sin tu dispositivo rebasa la línea para convertirse en un gran malestar.

“Aunque aún la “nomofobia” no se encuentra clasificada dentro de las enfermedades de la salud mental, los especialistas conocemos qué ocasiona este tipo de miedo, pues la “nomofobia” está relacionada formalmente con olvidar el teléfono móvil en algún lugar y con ello sentir estrés, ansiedad y en casos más graves taquicardia por el descuido”, explica Paola Sáenz, psicóloga de la Sociedad Psicoanalítica de México.

De acuerdo con la “Encuesta Nacional Sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la información en los hogares 2016” del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, el número de usuarios de teléfonos inteligentes en México pasó de 50.6 millones a 60.6 millones entre 2015 y 2016.

El término “Nomofobia” (por sus siglas en inglés “No Mobile Phone Phobia”) se acuñó en la oficina de correos británica Royal Mail para definir la ansiedad que sufren los usuarios de teléfonos móviles.

Esta adicción a las tecnologías está presentándose en todos los sectores y edades de la población, sin embargo, son los llamados nativos digitales y los adolescentes quienes son los más afectados por este tipo de trastornos.

La “nomofobia” ha sido clasificada por el IMSS como un trastorno psiquiátrico de adicción al teléfono celular capaz de generar malestares en articulaciones, ojos, huesos, oídos y otros padecimientos

“No existen estadísticas claras que cuantifiquen cuántos habitantes padecen “nomofobia”, lo cierto es que son adolescentes quienes presentan más estrés e intolerabilidad por perder u olvidar su celular, o también, no tener conexión a internet para interactuar en las redes sociales”, expone Sáenz.

Un estudio citado por Forbes México reveló que una persona mira su teléfono al menos 150 veces al día, es decir, en promedio unas 10 veces por hora porque ya no importa donde se esté, casi siempre se tiene cobertura de internet o existen redes abiertas en ella.