http://indigo-video.s3.amazonaws.com/piensa/piensa-20130521-02.mp4

En el espectro de la música independiente, un puñado de bandas siguen grabando bajo las influencias del Italo–disco, género musical que alcanzó su mejor momento a inicios de la década de los 80 con una mezcla de sonido de discoteca, el empleo de cajas de ritmo y un particular uso de sintetizadores. 

El Italo sigue vigente en pleno 2013 en buena parte gracias al trabajo creativo de Johnny Jewel, el cerebro detrás de Chromatics, Glass Candy, Desire y Symmetry, cuatro refinados proyectos electrónicos que forman parte de Italians Do It Better, el sello discográfico que mantiene con Mike Simonetti.

Gracias al accidentado –pero afortunado, a final de cuentas– lanzamiento de “Night drive” (2007), el segundo álbum de Chromatics, Jewel comenzó a construir un culto alrededor de la estética retro del synth–pop. 

Pero antes del lanzamiento de este material, Chromatics era una banda que fusionaba post–punk y noise–rock. El cambio fue brutal. 

Un buen día, Johnny Jewel decidió hacer un giro de 180 grados para abrazar el sonido de un pop elegante a base de sintetizadores. Para lograrlo, la banda intentó hacer un cover casi imposible: “Running up the hill”, de Kate Bush. 

Después de seis meses de intentarlo, Johnny Jewel se dio cuenta de que a Chromatics le faltaba algo… una voz femenina que no tenían. Por azares del destino, esa voz se encontraba en un bar a tres cuadras de su estudio.

Una noche cualquiera, Jewel acudió a ese bar y por accidente le tiró un ardiente plato de sopa a la mesera Ruth Radelet. Sin querer, Jewel tuvo un momento eureka cuando fue a ver si se encontraba bien: la voz de Ruth estaba ronca de tanto llorar, y él le pidió que fueran a su estudio para grabar “Running up the hill”. 

Así nació Chromatics tal como lo conocemos hoy, una banda que crea sonidos elegantes de electro–pop casi cinematográficos. Tal vez esta cualidad fue la que llamó la atención del director danés Nicolas Winding Refn y de Ryan Gosling, quienes comisionaron en un inicio a Johnny Jewel para musicalizar la película “Drive” (2011). 

Sin embargo, por un error de cálculo visionario y la intervención de productores que querían un sonido “más comercial”, solo se incluyeron en el corte final dos tracks de Jewel: “Under your spell”, de Desire, y “Tick of the clock”, de Chromatics. Al final, el experimentado músico Cliff Martinez completó la banda sonora de la película. 

Lejos sentirse afectado por el ninguneo de Hollywood, Johnny Jewel encontró la manera de lanzar las casi dos horas de música que preparó para “Drive”. Este trabajo puede ser escuchado en “Symmetry: themes for an imaginary film”, álbum que provocó la creación de Symmetry como otro de sus proyectos bajo Italians Do It Better. 

Hace unos días, su sello lanzó el segundo volumen de “After dark”, una compilación definitiva de la estética retro –su sitio sigue hosteado en Blogspot, por ejemplo– que logra a través de la media docena de bandas en las que Johnny Jewel mete mano, ya sea como productor o como la principal fuerza creativa. 

Sin duda, esta compilación no solo reúne lo mejor de Italians Do It Better, sino que también puede ser considerada como uno de los mejores álbumes en lo que va del año.  

— Álbum recomendado: “After dark 2”
Varios Artistas
(Italians Do It Better; 2013)
120 pesos en iTunes