En las playas de Oregon, Estados Unidos, se realiza una tarea continua para recoger basura del océano Pacífico y transformarla en arte.

El “Washed Ashore Project” realiza la tarea con el fin de concientizar a las personas de sus hábitos de reciclaje, consumo y el efecto que tienen sobre la vida en el planeta. 

La ONG fue fundada en el 2010 por la artista y profesora Angela Haseltine Pozzi, quien junto con su equipo ha creado más de 40 esculturas con más de 10 mil kilos de basura. 

Una de sus obras más grandes es una estrella de mar hecha con botellas de agua de las Olimpiadas de Beijing del 2008.

Según el “Washed Ashore Project” más de 136 mil millones de plástico son producidos anualmente y menos del 10 por ciento se recicla. 

Una buena parte de éste termina en el agua de ríos, mares y océanos, dañando el frágil ecosistema acuático, ya que algunos animales ingieren objetos tóxicos o son contaminados por lo que de éstos se desprende. 

En su primer año de operaciones, según la ONG, participaron más de mil voluntarios, quienes limpiaron más de 3 mil kilos de basura y 32 kilómetros de costa oceánica para crear esculturas vistas por un millón de personas. 

Cuatro años después han tenido más de 10 mil voluntarios han trabajado en casi 500 kilómetros de playa y construido arte para 15 millones de personas. 

Angela y su equipo crean esculturas de especies afectadas por la contaminación como Henry, el pescado, o Lidia, la foca. Están también preparando un documental para difundir aún más su mensaje. 

Hicieron incluso una réplica del parche de basura del Pacífico, que una pareja de voluntarios del proyecto utilizó como fondo para su boda. “Todas estas hermosas esculturas están hechas de basura de solo un kilómetro y medio de nuestras playas locales”, dijo Gail Small, la novia. 

“‘Washed Ashore’ ha cambiado cómo vivo y cómo compro. Espero compartir este mensaje con mis invitados”, mencionó Small.

La exposición itinerante estará hasta septiembre de este año en los parques Sea World Park de San Diego, Orlando y San Antonio. En el pasado ha visitado acuarios, zoológicos y centros de arte de diferentes ciudades estadounidenses como San Francisco, Portland, Virginia Beach y más. 

“El 90 por ciento de la basura de recolectamos está hecha de petróleo”, indica la ONG, “objetos de plástico, cuerdas de nylon y redes. Somos capaces de usar 98 por ciento de esta basura para crear esculturas, incluyendo una réplica de un giro oceánico por la que se puede caminar, un arrecife de coral de espuma de poliestireno… y una estrella de mar musical (…)”.