El 25 de junio lo condensaría todo: “Yo quisiera seguir el ejemplo de un dirigente que en mi imaginario se llama Benito Cárdenas Madero”. Serían los tres presidentes mexicanos, Benito Juárez, Francisco I. Madero y Lázaro Cárdenas, los ídolos que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, colocaría en el altar de su imaginario personal e ideológico desde su juventud.

En ese orden de importancia, Andrés no sólo se apasionaría por la historia de México sino por sus propios actores sociales.

La perseverancia y terquedad de Juárez

No es casualidad que su ideología esté marcada, sin lugar a dudas, por el presidente Benito Juárez, pues éste desde su infancia había conocido las carencias de San Pablo Guelatao en Oaxaca. Por nada Obrador ha dicho que el gobierno de Juárez estuvo libre de corrupción, y de él ha adoptado una palabra para hacerla suya como estilo de vida a lo largo de su carrera política: Perseverancia.


“Recordamos a Juárez también porque fue un hombre perseverante, nunca perdió la fe en la causa que defendía. Y así fue como triunfó y logró la segunda Independencia de México. Perseverancia, terquedad, firmeza cuando se lucha por causas justas”, dijo el tabasqueño.

 

El progreso y la democracia de Madero

Ante la dictadura de Porfirio Díaz, fue Francisco I. Madero quien pugnó por la presidencia y la defensa de la democracia mexicana. Considerado por Andrés como el “Apóstol de la democracia”, de Madero ha adoptado el progreso que el revolucionario tuvo en mente para el país.

El propio tabasqueño ha comparado a Morena con el Partido Constitucional Progresista de Madero, mismo que lo llevó a la presidencia en 1911.

El nacionalismo de Cárdenas

El referente más actual del nacionalismo mexicano lo encontró en el general Lázaro Cárdenas y su decisión de expropiar el petróleo de inversiones extranjeras. Al respecto ha aseverado que, de igual manera, el petróleo se encuentra en manos de “traidorzuelos”, que no le hacen ningún bien a México.

Y tal vez aunque no nacionalice la industria petrolera, como lo ha garantizado en recientes ocasiones, de Cárdenas ha adoptado una figura nacionalista y defensora de los intereses mexicanos.

Jesucristo y su lucha por los pobres

No en el sentido espiritual, no. Jesucristo ha sido definido por historiadores como un revolucionario. Y por ello que el tabasqueño ha dicho, en reiteradas veces, que Jesucristo es uno de sus mayores tesoros ideológicos ya que su lucha en favor de los pobres y su actitud humilde son un ejemplo a seguir.


“Yo soy cristiano en el sentido amplio, creo en el pensamiento y la obra de Jesús, él lucha por los pobres, por eso los potentados, los poderosos de su época, lo seguían, lo espiaban y lo sacrificaban, esa es mi historia”, sentenció.