La historia oficial se ha encargado de transmitir el conocimiento, muchas veces muy superficial, de los diversos protagonistas que han marcado el rumbo del país, este es el caso del expresidente Lázaro Cárdenas. Estatuas, bustos, calles y ciudades llevan su imagen y nombre, pero, pocas veces, se ha podido conocer al ser humano detrás del monumento o cargo político.

El historiador e investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Ricardo Pérez Montfort, se aventuró a indagar en los 75 años de vida de este reconocido militar y político mexicano.

Este año hace entrega del tercer y último volumen de Lázaro Cárdenas. Un mexicano del siglo XX (Debate) para así conjuntar en total 120 fotografías y más de mil 200 páginas sobre la vida de un hombre que, al envejecer, ya tenía claro de qué tamaño sería su legado, pero también era consciente de los problemas que seguían vigentes en el México de los años 60.

“Me interesé por el mundo cardenista desde mi licenciatura, en los años 70, los grupos de derecha, las reminiscencias del zapatismo; tenía, confieso, una mirada bastante superficial, que se fue profundizando y, sin querer queriendo, la figura de Cárdenas ha estado muy cerca de mis intereses culturales”, narra Montfort.

Los pasajes de toda una vida

El hilo conductor de este tercer tomo abarca de 1946 a 1970, y comprenden los últimos 25 años de vida de Cárdenas, narrando sus actividades, puntos de vista, así como posicionamientos políticos y económicos; sin dejar de lado referencias musicales, películas, crónicas y demás aspectos de la vida cultural mexicana e internacional de esos años de auge de la Guerra Fría.

“Cárdenas estaba preocupado por la juventud mexicana, que había sido menospreciada y despreciada por el régimen priista, finalmente, se manifiesta en el 68, pero ya venía desde antes. Se da cuenta de que hay un relevo generacional, porque en su propia familia está sucediendo, con sus nietos, su hija Alicia e hijo, Cuauhtémoc Cárdenas.

“Es un hombre de su tiempo, no cabe duda, pero como bien dice esta reflexión de índole historietista, nada de su tiempo le es ajeno, está interesado en lo que pasa en México y el mundo. Contribuye y está preocupado por el desarrollo de una región occidente, que había sido tradicionalmente abandonada, la Tierra Caliente, a la cual le dedica su vida”, abunda.

Pérez Montfort quiso revelar, sin reverencias o halagos, este periodo poco estudiado, mostrando la vida del ser humano, yendo más allá de la historiografía conocida de una vida longeva, deseaba ir más allá; por ello recorrió los 75 años del expresidente, importantes para entender la historia contemporánea de México.

De esta forma cierra su investigación sobre este destacado personaje más allá de su posicionamiento político, analizándolo bajo la mirada del siglo XXI.

“Fue recuperar a un ex presidente, a una figura que se sale de la administración pública y hace lo posible por mantenerse activo y lo más lejano al poder, no lo logra, desde luego, porque sigue siendo una figura importantísima, pieza relevante de la izquierda institucional mexicana”, especifica.

A través de Lázaro Cárdenas. Un mexicano del siglo XX, se logra conocer a un hombre interesado en la cultura y la educación; pero también amoroso, que no descuida a sus amigos Ignacio García Téllez y Alejandro Carrillo, pero también se detiene en su esposa, Doña Amalia Solórzano, y hermanos.

“Una de las cosas que trato de destacar es su enorme calidad humana, no está preocupado por su bienestar exclusivo, ni hacerse rico, acumular más objetos de arte ni por el poder, él vio por sus congéneres. Es un hombre provinciano, cuyo proyecto político está pensando en que el Estado mexicano tiene que preocuparse por el bienestar de las mayorías, no sólo de un grupito”, añade.

El investigador aclara que Cárdenas fue un hombre congruente, que sí perteneció a la élite mexicana, pero que se mostró humilde ante una sociedad que fue cambiando por otros intereses a los suyos.

“No era un hombre que andaba con guaruras, viajaba con chofer y un jeep conocido como ‘La Paloma’, hizo todo lo posible por no asistir a reuniones que Miguel Alemán promovió, con estos seres que contribuyeron a los genocidios más terribles, ese era  su dinámica, no era ir a rendir pleitesía al gringo”, agrega.

Los últimos años de Lázaro Cárdenas

Lázaro Cárdenas fue una figura emblemática hasta el final de sus días, el 19 de octubre de 1970. El historiador cuenta que cuando se anunció su muerte el pueblo mexicano le rindió un homenaje, lo cual duda pueda volver a ocurrir con algún otro presidente.

“Realmente tengo la impresión que sí tuvo un apoyo popular serio y fuerte, a pesar de que tenía gran cantidad de enemigos, muchos debajo del agua y muchos otros en el mundo de un periodismo vendido, ligado al chayotismo, a los ataques de los  anticomunistas y conservadores de quinta que abundaban en ese periodo.

“Estamos frente a una figura que ya está en desuso en la política mexicana. Cuando se le compara con Calderón o Fox, no cabe duda del deterioro político mexicano después de su muerte en 1970, ha sido brutal; casi no podemos rescatar a ningún ex presidente, a muchos los podemos condenar por cosas brutales y que no han sido llamados a la justicia”, añade.

Gracias a esta investigación, Montfort trata de entender al hombre frente a la adversidad. A alguien que, en sus últimos años, trató de alejarse de un sistema que, tras la fundación del PRI a partir de 1946, se inclinó hacia el conservadurismo, a la alianza con el mundo empresarial y el intervencionismo americano.

“Si es que este libro llega a un público amplio, su cometido es mostrar que en el medio politico en Mexico todavia se podía contar con alguien que de veras fuera responsable, estuviese ahí para ser representante de los intereses de los demás”.

“A lo mejor soy iluso, pero si algo queda en estos tres volúmenes es la construcción de una persona que pensó que este país podía ser muchísimo mejor, equitativo, igualitario, donde la riqueza se pudiese distribuir de una manera mucho más equitativa. Espero que deje un poco de esperanza en este país”
Ricardo Pérez MontfortHistoriador

Su mirada a través de los años

“Lo veo como el hombre que recorrió la Tierra Caliente, regiones abandonadas, que se acercó a la gente, con ese México que las clases políticas desprecian profundamente, él los apoyaba, ese tipo de persona yo diría que a mí me genera profunda simpatía”.

“Cuando lo veo como hombre mayor, con una hiperactividad impresionante, yo tengo una especie de empatía, casi de melancolía, por un México que fue, ha sido y que todavía quedan algunas reminiscencias del México cardenista”, indica.

También puedes leer: Lázaro Cárdenas, el gran general de México