Para los que no tienen idea de quién es y están un poco confundidos con su nombre, vale la pena un par de aclaraciones: María y José es el proyecto musical de una sola persona y ciertamente no se trata de la ex Kabah, es un chavo raro de Tijuana (lo digo como cumplido) que en los créditos aparece como Marco Antonio Jiménez Gallardo, mejor conocido como Tony Gallardo para fines prácticos y artísticos. 

“Club Negro” es la culminación de tres años de producir música que retoma ritmos de tribal, banda, cumbia, tropical, Hip–Hop, techno, pop experimental y ahora incluso hasta ambient drone. La mezcla de estos elementos podría ser catalogada como ruidosón, pero lo más interesante de María y José es que ha podido brincar de un ritmo a otro sin fallar en el intento. 

En el trayecto, Tony Gallardo ha lanzado vía Internet “Espíritu Invisible” (2010), un par de EPs –con un proyecto alterno incluido, también en solitario– y media docena de espectaculares sencillos que por razones fuera de mi entendimiento, no tuvieron tiempo aire de radio.

Tal vez sea difícil de reconocer para algunos o quizá no les llegó el memo a tiempo a otros, pero María y José representa un necesario cambio generacional–musical de aquellos destellos subterráneos de la década pasada: llámense Silverio, María Daniela, Sonido Lasser Drakar, Titán o cualquier concepto generado de Nuevos Ricos. 

Con una laptop de por medio y una rica biblioteca de sonidos, Tony Gallardo ha podido crear en solitario joyas imperdibles como “Granada”, una canción que ha estado circulando desde 2011 pero que en “Club Negro” ha sido repensada para darle un sentido más sórdido. En su momento y en el contexto de violencia, la canción cayó como lo que es, una “Granada”. 

De manera inteligente, el tracklist de “Club Negro”, su primer álbum disponible a través de iTunes, inicia con un poderoso 1–2–3 con canciones como la abridora “Granada”, le sigue “Violentao” en la versión repensada por Sheeqo Beat (uno de los tres DJs del colectivo 3BallMTY) y por último “Rey de Reyes”, en donde Tony se deja llevar descaradamente por el ritmo tribal con letras desafiantes para reinventar “El Rey” de la era de la narcoguerra y el tribal. 

El mejor momento llega en “La Conquista”, un track que combina lo mejor de sus dos mundos: ruidosón de María y José y los beats de Tony Gallardo II, su otro proyecto que homenajea los salvajes beats del veracruzano Rebolledo. 

El álbum cierra con la espectacular canción homónima, un recordatorio de que el talento de María y José apenas está despuntando. Suena a cliché, pero el ritmo de “Club Negro” es por lo menos pegajoso: metan en una licuadora banda rebajada, con el brincoteo tribal y rimas Hip–Hop que solo podrían salir de la cabeza de un tipo como él.

Al final, María y José nos deja con “las manos al aire” en espera de reanudar la fiesta en una próxima entrega.