El documental sobre Alzheimer que se transformó en horror

Cinéfilo: mi opinión vertida en La Cinemágora no representa la perspectiva del medio. Esta crítica de este falso documental NO CONTIENE SPOILERS

Sentí envidia por la gente que creyó que la Bruja de Blair (1999) era un video real. Dicen que la sensación era aterradora. En esa época, la cinta se presentó como un documental. Cuentan que al verlo, el público se espantaba porque pensaban se trataba de una experiencia que sí sucedió realmente.

Yo experimenté casi lo mismo con The Taking of Deborah Logan (2014). No del todo, pero sí un poco. El director Adam Robitel debutó como cineasta con este falso documental que, en principio, nos habla sobre el Alzheimer a través de una anciana llamada Deborah.

Todo iba muy tranquilo hasta que me pregunté qué tipo de película era esta. La había descubierto entre un montón de recomendaciones sobre el género de falso documental.

¿DE QUÉ TRATA?:

Mia está haciendo un documental sobre el Alzheimer grabando la vida cotidiana de Deborah, una señora afectada, y de Sarah, su hija. Sin embargo, la cámara de Mia será testigo de la irrupción del terror más horrendo.

LO BUENO: DOCUMENTAL E IMÁGENES ESTRESANTES

No soy tan crédulo como para pensar que estaba frente a una obra periodística y documental sobre el Alzheimer. No. Pero algo hay que reconocerle a Adam Robitel y eso es la manera como vende la idea al espectador.

La idea de estar frente a una película que no es de terror la compré de inmediato. No hay sutilezas ni juegos. The Taking of Deborah Logan parece, al principio, un largometraje sencillo sobre la vida rutinaria de una anciana y su hija lesbiana.

La naturaleza documental no es total, pero sí aparece por momentos. Esto me dio la impresión de que el cineasta utilizó elementos de ese género para construir su propia película.

Con la cámara en el hombro, la mayoría de las veces, este falso documental se vale de un tema médico para enlazarnos en la temática. Es una distracción que, personalmente, funciona adecuadamente al comenzar a disfrutar la película.

Además de esta sensación de documental, otro de los elementos que me agradaron del filme fueron sus personajes. Una joven documentalista acompañada de camarógrafos que, conforme avanza la película, nos representan a todos con su actitud nerviosa y miedosa.

Sin embargo, lo que se robó mi corazón, y los sustos claro, fueron sus escenas perturbadoras casi al final. Y para no contar detalles sólo escribiré que hay un buen trabajo en la producción para elaborar secuencias que transpiren terror en la pantalla.

No por nada una de escenas se volvió tan famosa que actualmente circulan varias imágenes de ella que se utilizaron para crear creepypastas e historias de terror en internet.

LO MALO: CONFUSA POR MOMENTOS

Lo malo es que no todo es bueno en The Taking of Deborah Logan. Como comenté al principio, la ópera prima de Adam Robitel contiene una buena dosis de terror hacia su final. Pero, el resto de la cinta se torna algo aburrida.

No estoy diciendo que el largometraje sea un remedio contra el insomnio, porque no lo es, sino que es obvio que la propuesta pudo haber incluido más terror. Esas escenas aterradoras que mencioné pudieron haber estado presentes no sólo al final de la película.

Y es que aunque no es aburrida, la realidad es que el filme sí llega a ser confuso por momentos. Esto se da, la mayoría de las veces, porque todos los personajes hablan al mismo tiempo. Detesto cuando sucede ese efecto tantas veces porque no logro comprender lo que están hablando.

Es probable que Adam Robitel haya querido dar la impresión de que en la vida real no existen diálogos y hablamos sin orden. Pero, cuando ustedes vean la cinta me entenderán sobre lo nefasto que es el ruido.

Por otra parte, hay que decir que tocar el tema del Alzheimer es caminar sobre cartones de huevo. Ya que asociar este tipo de asuntos en una película de terror se puede prestar a estigmatizaciones.

RECOMENDACIÓN: 3 ESTRELLAS DE 5 (UNA TARDE DE TERROR)

Me gustaría que me recomendaras películas de terror sobre este género y también quiero saber tu opinión acerca de The Taking of Deborah Logan. Si te gustó o no.

El trabajo de Adam Robitel gustó tanto que en 2018 lo eligieron para dirigir la tercera parte de Insidious; y un año después estrenó Escape Room de la cual escribiré después.

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