“Las horas más oscuras” es una cinta que recrea –bajo la dirección de Joe Wright– uno de los momentos más trascendentales en la historia de la humanidad, cuando Winston Churchill ocupó el cargo de Primer Ministro de Reino Unido y Europa ardía a causa de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación nazi en diversas partes del continente.

Pero lo más destacable de este largometraje que cuenta con seis nominaciones a los Premios de la Academia (incluida Mejor Película), es indudablemente la actuación de Gary Oldman.

Y es que Oldman es garantía en cualquier película, pero en “Las horas más oscuras” su trabajo es sumamente excepcional. Es Winston Churchill vuelto a nacer.


Su papel como Winston Churchill le valió a Oldman el Globo de Oro, el SAG Award y el Critic’s Choice Award a Mejor Actor, este año

De acuerdo a Donald Clarke, de The Irish Times, en Inglaterra se les enseña a actuar como Winston Churchill en todas las clases de drama, por lo que “cualquiera podría interpretarlo”. Pero en el caso de Oldman es distinto, su manera de caminar, de expresarse, de gesticular, hablar y hasta pensar son como si se tratara del mismísimo Churchill, quien además de político legendario fue acreedor del Premio Nobel de Literatura en 1953.

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Veces ha estado nominado Gary Oldman al Oscar

Su actuación le valió el Globo de Oro, el SAG Award y el Critic’s Choice Award a Mejor Actor este año, así como su segunda  nominación al Premio de la Academia, en esta misma categoría.

En las acertadas palabras de Rosa Suria, de El Mundo, “aquellos que estén más acostumbrados a ver a Oldman actuando, tendrán dificultades para reconocerle. El maquillaje hace mucho, es evidente, pero lo que realmente provoca este mimetismo es que se mete de lleno en el personaje, se convierte en él, se mueve como él, habla como él, respira como él y siente como él. Su mirada nos lo dice todo, hay escenas en las que no tenemos la necesidad ni de escuchar los diálogos, sus ojos hablan solos”.

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Nominaciones a los Premios de la Academia tiene ‘Las horas más oscuras’

No se necesita haber vivido en la década de 1940 para ser testigo de esos instantes bélicos, ni para poder disfrutar frente a los ojos a uno de los personajes históricos más tercos, tenaces y simpáticos, sólo se requiere acudir a ver la producción cuyo guión corrió a cargo de Anthony McCarten.