Árbitro de fútbol, conductor de televisión, ex rector de la Universidad de las Américas de Puebla pero, sobre todo, historiador, este caleidoscopio de personalidades representan a Pedro Ángel Palou a la perfección, quien tiene fervor y pasión por adentrarse en los acontecimientos del México antiguo.

Porfirio Díaz, Pancho Villa, Lázaro Cárdenas y Emiliano Zapata son sólo algunos de los personajes que Palou ha llevado al terreno de la ficción en sus novelas históricas, pero ahora, buscó ir más allá y trazar un plan ambicioso, recorrer México a lo largo de 500 años, con sus distintas capas sociales y visiones culturales.

El escenario es la Ciudad de México, recorre el interior de sus edificios icónicos, el secreto de la historia del país, contado a través de cuatro familias eje: Los Cuautle, los Santoveña, los Landero y los Sefamí, las cuales tendrán una dinastía que hereda poder o van creciendo dentro del ámbito socioeconómico de esta metrópoli.

“Ahí es la génesis, desde el principio era pensar, contar la historia de la ciudad a través de cuatro familias absolutamente distintas entre sí, a veces, se van a ver o encontrar o muchas otras no, porque la  propia realidad socioeconómica de cada uno de ellos les impide ser amigos o reconocerse y sólo en una ciudad tan grande puede existir esta democratización”, explica Palou en entrevista con Reporte Ìndigo.

El autor describe que solamente para hacer la investigación histórica le tomó poco más de tres años, además de gestar los árboles genealógicos de sus personajes.

“Había una gran complejidad en elaborar esas familias, normalmente se hacen sagas familiares, eso es un tipo de novela muy común, pero es una sola familia a lo largo de un siglo, y aquí son cuatro familias en cinco siglos, entonces, ese era un tema, el otro era encontrar un estilo y un tono que permita contar 1521, pero también 1973, tenía que haber una cierta neutralidad”, comenta en videollamada.

Para el historiador también era importante hacer mención de las distintas corrientes literarias que estuvieron presentes en México a lo largo de su evolución cultural, aunque estos guiños solamente son para estudiados que claramente notarán las referencias.

“Le voy haciendo homenaje, a lo largo de la novela a formas literarias que se hacían en la novela colonial, en la literatura de la onda en los 70, en la novela bohemia de finales del XIX, de Heriberto Frías, luego los contemporáneos, con Villaurrutia y sus amigos, vaya, para mí sí era importante que hubiera un arco dramático que a la vez fuera un arco lingüístico. En total fueron cinco años, si contamos toda esta investigación y la escritura”, expresa el historiador.

Actualmente el escritor vive en las cercanías de Boston, Massachusetts, ya que imparte cátedra en la Tufts University, donde es jefe del Departamento de Lenguas Romance. Visitó recientemente la Ciudad de México para hacer un recorrido por sitios emblemáticos del Centro Histórico y abundar en torno a los sucesos que ocurren en México, la novela.

México, la novela, de Pedro Ángel Palou, publicada por Editorial Planeta, ya se encuentra a la venta en librerías

Las verdaderas dinastías del poder

Los hijos mimados y aquellos que, eventualmente, tendrán las riendas de México en sus manos son una clase política que siempre ha existido en el país, esto lo describe Palou y comienza a hacerlo directamente con los descendientes de Hernán Cortes, hasta llegar a la época actual.

Pese a que es un reflejo en la ficción, Palou admite que este pase de estafeta sigue y seguirá pasando, solo entre un puñado de familias, algo que se ha visto desde el priismo rampante y ahora con la llamada 4T.

“Algún historiador dijo que nosotros en México no habíamos vivido neoliberalismo, que habíamos vivido cuate-liberalismo. Antes del neoliberalismo de Salinas y de repartirse el país entre las mismas familias, lo mismo hizo, probablemente quien inició la manera en que se concibe la corrupción moderna en México, que es Miguel Alemán, porque el alemanismo es un cuatachismo”, abunda el autor.

Esta repartición del pastel entre unos cuantos, ejemplifica el historiador, sucedió con la colonia Lomas de Chapultepec y el puerto de Acapulco, ocurrió con la división de tierras para después meter infraestructura, lo mismo para el control de aduanas, o construcción de carreteras en México, negocios que sòlo suceden entre unas pocas familias, y esto es en la vida real.

“Son los Escandón los que terminan siendo, por ejemplo, los dueños de la Ciudad de México, Guillermo Landa y Escandón fue gobernador del Distrito Federal con Porfirio Díaz, son los que se van a Francia cuando la Revolución, pero regresan después. Entonces en ese sentido el país no ha cambiado”, refrenda en videollamada desde Estados Unidos.

Llegar a los jóvenes, reto para Pedro Ángel Palou

México, la novela es una lectura profunda, que exige la atención de los lectores, Pedro Ángel Palou indica que este libro puede ser del interés para quienes no conocen la Ciudad de México, de turistas, pero también para los que ya aman a la capital a profundidad.

“¿Qué pasó realmente en la Ciudadela y en Coyoacán, visto desde la óptica de Tablada, en la decena trágica con la muerte de Madero? Sabemos unas cuantas cosas, pero no lo suficiente, entonces este otro público también es uno que creo puede ser muy cercano a la novela”, agrega el escritor.

Pero también él quiere llegar a nuevas audiencias, aquellas que están aburridas del discurso oficial o que tuvieron una mala experiencia con sus maestros de historia, él invita a que el público de generaciones recientes lea su libro y lo someta a discusión.

“De pronto te das cuenta de que no, de que la novela es una manera mucho más hospitalaria, porque estás viviendo las vidas de los personajes. La semana pasada me escribió un chico de 17 años que está leyéndola y está fascinado, porque él dice que le gustó que, al final, publiqué una especie de bibliografía, y que quiere ir y buscar más de la historia de México”, comparte Palou.

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