Nikon Asia se preguntó “¿qué tal si las emociones pudieran tomar fotografías?” y se respondió a sí mismo al hacer una cámara que se dispara según el ritmo cardiaco.

Excepto que el corazón que monitorea no es humano, sino canino.

La semana pasada, la compañía dio a conocer a “Grizzler” –un border collie–, el primer fotógrafo canino.

El perro estrenó una correa hecha especialmente para una pequeña cámara Nikon que apunta desde el pecho del animal. Cuando el can se emociona y su ritmo cardíaco se eleva, el aparato toma una foto.

“Soy ‘Grizzler’, perro y mejor amigo”, se escucha en el video promocional de “Heartography, fotografía directo del corazón”. 

“Amo las caminatas, ¿quién no, verdad?”, se escucha decir a ‘Grizzler’, “¡ahora puedo tomar fotos de todas estas cosas!”.

“Cada vez que veo algo que me emociona, y mi ritmo cardíaco se eleva, toma una foto. Las caminatas ahora son mejores porque puedo enseñarle a la gente lo que me gusta, lo que vi hoy, lo que hice, a dónde fui, lo que olí, qué nuevos amigos hice. Puedo enseñarle al mundo quién soy a través de mis fotos”, afirma el video. 

El video incluye fotos que tomó “Grizzler” de su comida, otros perros, hongos del suelo, y claro, gatos escondidos detrás de una maceta o desde una ventana. 

Pero como es la perspectiva del perro no todas las imágenes son perfectas, admitió Nikon. 

“Debido a que ‘Grizzler’ corre activamente y brinca en sus aventuras, muchas fotos estaban borrosas,  ¡son un reflejo de la energía de ‘Grizzler’!”, declaró la compañía, “(así que) escogimos las mejores para poner en el video”. 

Muchos quieren saber más de la vida diaria de sus mascotas, a manera de experimento o curiosidad, pero Nikon aún no anuncia planes de venta para esta correa.