Actualmente, la salud de los seres humanos es la principal prioridad en todo el mundo; sin embargo, debería ser del mismo modo en relación a otros seres vivos, como los tiburones epaulette, animales que han sufrido las consecuencias del cambio climático.

De acuerdo con una reciente investigación liderada por la científica Carolyn Wheeler, candidata a un posgrado en la Universidad James Cook (Australia), y la Universidad de Massachussets (Estados Unidos), la vitalidad y el tamaño de estos animales se ha visto afectado debido al calentamiento de las aguas a raíz de los problemas medioambientales.

Según indicó Wheeler, el problema surge cuando, tras percibir en su hábitat un incremento de la temperatura hasta los 31º Fahrenheit, los embriones de los tiburones epaulette crecen a mayor velocidad y por ende usan su saco vitelino más rápido, lo que provoca un nacimiento más temprano de lo normal.

“La eclosión prematura de los tiburones tiene como resultado que las crías nazcan más pequeñas y estén obligadas a buscar alimentos de forma inmediata sin tener la energía suficiente para hacerlo”, señaló la investigación.

Para Jodie Rummer, coautora del estudio y académica de la Universidad James Cook, las únicas vías para solucionar este problema es que la misma especie entre en adaptación, pues esa es una de sus características, o sea reubicada para su buen desarrollo.

Mientras tanto, la también profesora compartió que ella junto a su equipo seguirán estudiando el comportamiento de estos tiburones en la Gran Barrera de Arrecifes, al noreste de Australia, y de no adaptarse a los actuales y futuros cambios climáticos, sin duda empezarán con moverlos a un área más favorable.

“La adaptación junto con la reubicación representan las únicas opciones para la vida marina en este momento. Por lo tanto, al tiempo que convertimos en una misión global reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la forma en que generamos y eliminamos los desechos, también debemos identificar las especies y poblaciones más vulnerables y asegurarnos de que no estén experimentando factores estresantes adicionales en sus hábitats y vidas ”, indicó Rummer.

También puedes leer: Planeta sigue en riesgo por cambio climático