Rachael Farrokh grabó un video en YouTube a finales del mes pasado para recaudar fondos y poder ser hospitalizada por un severo caso de anorexia que la mantenía en un peso de 21 kilos.

La imagen de la mujer de 37 años y 1.73 de altura fue tan impactante debido a su precaria salud que en tres semanas ella y su esposo rebasaron la meta de 100 mil dólares que necesitaban, con casi el doble de dinero. 

“El tratamiento que necesito vendrá aquí y es gracias a ustedes”, dijo Rachael en su segundo video, publicado el 25 de mayo, con la voz entrecortada por la emoción y por la debilidad que sufre. 

“Va a ser una recuperación larga, de tres a cinco años, es un proceso más lento del que anticipé, pero con su apoyo sé que puedo hacer esto”, aseguró. 

Un equipo especializado irá a su hogar hasta que esté fuerte para ir ella misma al ACUTE Center for Eating Disorders en el Denver Health Medical Center en Colorado. 

“(…) No solo han salvado mi vida sino la de otras personas al compartir esta historia”. Rachael dijo haber sido contactada por personas con desórdenes alimenticios, quienes le dijeron haber sido inspirados por ella para buscar ayuda, al igual que personas con enfermedades terminales que volvieron a su tratamiento. “Ellos no se rindieron y yo tampoco”, afirmó. 

Rachael trabajó como actriz y llegó a pesar más de 50 kilos, pero dijo haber sido maltratada por no ser tan bonita como quisiera. Se casó con Rod Edmondson, entrenador de su gimnasio, quien dejó su trabajo para cuidar 24 horas de su esposa, que ha luchado con anorexia por más de una década. 

La pareja reside en California, y recurrió a pedir ayuda en línea ya que ningún hospital la aceptaba, por ser un peligro debido a su extremadamente bajo peso. 

En el primer video, visto más de 2 millones de veces, aparece Rachael en silla de ruedas, siendo levantada de los brazos para poder fotografiarla de pie y siendo cargada por Ron para bajar las escaleras. 

“Muchas gracias a todos los que entienden que esta no es una enfermedad que yo escogí”, dijo Farrokh, “no se trata de la comida, son muchos problemas junto con traumas y control y no tener autoestima. (Esta enfermedad) es vergonzosa y deprimente… No solo tu cerebro está enfermo, se ha comprobado científicamente que nuestras neuronas van por otros caminos, nuestros cerebros se encogen, estás en dolor constante y sientes que lo mereces”, señaló.