Apenas nos estábamos recuperando de la fiesta de Año Nuevo cuando David Bowie soltó la primera bomba musical de 2013: el 8 de enero, en su cumpleaños número 66, anunció al mundo el lanzamiento de “The next day”. 

Como la leyenda del Fénix (citando a Pharrell Williams y Daft Punk), Bowie salió de su letargo, apagó cualquier tipo de chismes respecto a su salud y sacudió el panorama musical para bien.

“Not quite dead” (no del todo muerto) grita Bowie en el coro de la primera canción de su excelente nuevo álbum. Ninguna otra frase hace más sentido en el disco que esa. 

Parece como si su regreso hubiera provocado un efecto dominó. Y es que si algo ha caracterizado a este año musicalmente hablando, son los regresos de Daft Punk, Justin Timberlake, Boards of Canada, My Bloody Valentine, Black Sabbath y próximamente Nine Inch Nails, entre otros. 

El fenómeno de regresos lo hemos visto en la última década traducido en “reencuentros” en vivo, de la mano del crecimiento que han tenido los grandes festivales de música en el mundo. 

Pero una cosa es volver a ver en el escenario a una banda después de años de separación o inactividad, y otra muy diferente es que ese grupo de músicos se junte de nuevo para crear música de calidad. 

Por eso llama la atención que en esta primera mitad del año,  más allá de la nostalgia, los regresos mencionados destacan por su calidad (unos más que otros).

No solo eso, también podemos señalar una tendencia en la manera en la que se han publicitado estos lanzamientos.

En una era en la que se filtran discos en Internet antes de su fecha de lanzamiento –y en donde parece una tarea titánica mantener un secreto–, los equipos de marketing de estos artistas han podido sorprender a sus fans. 

Destaca el hermetismo hasta el último segundo a todo lo relacionado con los regresos de Daft Punk y David Bowie, por ejemplo. O la misteriosa estrategia de publicidad que adoptó Boards of Canada (numerología y claves secretas de por medio). 

El único “pero” es que quizá estos grandes regresos han empañado un poco a los nuevos artistas. Hasta el momento son muy pocos los discos debutantes capaces de robarles sombra. 

Por lo pronto, te recomendamos tener a la mano Spotify para disfrutar este recorrido por los mejores sonidos de 2013.

Lo mejor >

Daft Punk ha creado con “Random access memories” el disco de su carrera,  apoyándose del genio de músicos como Nile Rodgers, Pharrell Williams y hasta Paul Williams. No son los únicos. Cuando todo indicaba que Paramore se desintegraría con la salida de dos de sus fundadores, la banda se volvió más sólida que nunca con su cuarto álbum homónimo de perfecto pop–rock–punk. Del lado de la experimentación,  “Shaking the habitual” es el álbum más arriesgado del año y un raro triunfo para The Knife: su trabajo de más difícil acceso es el que les ha redituado con críticas más favorables. Y con “Tomorrow’s Harvest”, el dúo de hermanos escoceses Boards of Canada ha creado una vez más música atmosférica que parece llegar de otro mundo.

— “Random Access Memories”, Daft Punk
— “The Next Day”, David Bowie
— “Tomorrow’s Harvest”, Boards of Canada
— “Shaking the Habitual”, The Knife
— “Paramore”, Paramore

Pop >

Justin Timberlake regresó a la escena musical relanzando MySpace y con un excelente álbum de pop refinado como “The 20/20 experience”. Con “Los momentos”, Julieta Venegas exploró con éxito su lado más electropop influenciado por la invasión de músicos chilenos. Y desde Inglaterra, Disclosure ha puesto a bailar a la radio con “Settle”, su álbum debut cuya fórmula dance te hará recordar lo mejor de los 90, con una mira al futuro.

— “The 20/20 experience”, Justin Timberlake
— “Settle”, Disclosure
— “Los momentos”, Julieta Venegas

Rock > 

Con Queens of The Stone Age, Josh Homme ya puede presumir tener un álbum número uno con el potente “…Like clockwork”. Desde el Reino Unido, las chicas de Savages le rinden el mejor homenaje reciente al influyente género del post–punk con “Silence yourself”. Pero la gran sorpresa hasta el momento se la lleva la banda de post-metal Deafheaven: con “Sunbather”, apenas su segundo álbum, los californianos han llevado su ruidoso talento a otro nivel.

— “…Like Clockwork”, Queens of the Stone Age
— “Silence Yourself”, Savages
— “Sunbather”, Deafheaven

Indie > 

Con letras inteligentes y sonidos juguetones que pudieron ser inspirados por Talking Heads, Vampire Weekend ha logrado una aceptación masiva con “Modern vampires of the city”. Para aterrizar los problemas y dramas del treintañero común, “Trouble will find me” de The National es la opción inmediata. Y con una fusión atractiva de folk, country y hasta ambient, Matthew Houck se inspiró desde Tulum, en México, para crear “Muchacho” con su proyecto Phosphorescent.

— “Modern Vampires of the City”, Vampire Weekend
— “Muchacho”, Phosphorescent
— “Trouble Will Find Me”, The National

Electro/experimental >

Alejándose del ambient para aproximarse al techno, Jon Hopkins ha creado con “Immunity” uno de los álbumes electrónicos más intrigantes del año. Además, el músico londinense tiene el sello de aprobación de una leyenda como Brian Eno, quien por cierto colaboró en una de las mejores canciones que aparecen en el nuevo álbum de James Blake. Con “Overgrown”, Blake confirma que su talento no fue pasajero y entrega uno de los sonidos más llamativos del año. Pero en el terreno de la experimentación, destaca “Amygdala” del alemán DJ Koze. Por algo le han llamado el “Sgt. Pepper’s” de la electrónica. 

— “Immunity”, Jon Hopkins
— “Overgrown”, James Blake
— “Amygdala”, DJ Koze