Louna Beltrán quien interpreta a Isabel Arellano Félix en la segunda temporada de la serie de Netflix, platica cómo se preparó para su personaje y desde dónde lo interpreta.

Su nombre es Isabel, es de las hermanas menores de los Arellano Félix, cártel de Tijuana que a finales de la década de los 90 se enfrentó a “El Chapo”, sus líderes hombres terminaron en la cárcel, por lo que las mujeres de la familia se quedaron al mando.

Isabel, no se sabe muy bien en la historia real, pero se dice que no quiso participar en los negocios del cártel, se quedó fuera, por eso es a la única hermana a la que no le han podido encontrar absolutamente nada delictivo.

Este personaje es interpretado en la segunda temporada de Narcos: México por la actriz Louna Beltrán. La trama sigue la historia de Miguel Ángel Félix Gallardo, ahora “El Padrino” del primer cártel mexicano.

“Me preparé sin juzgarla, el trabajo desde mi perspectiva como intérprete es buscar desde dónde y por qué acciona, sus circunstancias, dónde creció, porque para ella era una vida normal la del crimen y ver cómo salía dinero de pronto de negocios, de venta de casas”, explica Beltrán, en entrevista con Reporte Índigo.


Esta serie se debe de ver porque hay una generación que venimos luchando desde hace muchos años, que venimos del teatro y que no somos famosos, nos escogen por nuestro talento

Louna Beltrán

Actriz

Louna asegura que lo que más le llamó la atención dentro de la investigación del personaje fue que Isabel al final dijo ‘no, no es el camino que quiero’, y se separó. Al enterarse de los negocios de la familia, tomó la decisión de no participar, a pesar de que su madre era muy controladora y su familia muy unida.

Así, el personaje interpretado por Beltrán es una mezcla de historias reales, ficción y lo que habita dentro de la actriz.

“Soy de Sinaloa y creces con estas historias desde niña y escuchas, es algo normal, con la evolución te das cuenta de lo que viviste, de dónde vienes, todo lo que has pasado y sigues pasando hasta aquí”, dice.

Para Louna, todas las mujeres que salen en la serie son pensantes, con una voz, que no tienen miedo de hacer sus propios planes. Son fuertes, racionales y hasta frías. No sólo lloran y gritan, también se comunican y piensan.

“La represento desde ahí, desde una chica que es analítica, que es estratega, porque aprendió de sus hermanas y de su madre”, señala.

Una de las escenas que más disfrutó Louna Beltrán fue dirigida por Amat Escalante, director que ha ganado múltiples premios internacionales.

“Curiosamente es muy humilde, te ayuda a construir y fue muy rico, porque estábamos casi todo el elenco, actores de talla internacional y actrices como yo, fue muy rico y divertido. Había 500 extras y 60 actores, más todo el staff, fue un llamado larguísimo”, recuerda.

Los días de grabación en Narcos, según Louna, son divertidos, retadores y muy cómodos, porque la producción busca que sus actores estén bien, que tengan interacción. Afortunadamente todo el elenco se lleva bien, por lo que platican y proponen. “Para mí, es lo mejor que me ha pasado en toda la historia de mi vida en cuanto a trabajo, porque me puedo desenvolver bien, como un ente creativo y no sólo como repetidora de textos”, indica.

Louna Beltrán Apoya la ola feminista

La actriz Louna Beltrán opina que todas las manifestaciones en contra del machismo, como la marcha del domingo 8 de mayo y el paro del día siguiente, son muy necesarias y son el resultado de años, de mujeres que llevan más de cinco décadas organizándose y que han logrado que la mujer vote, trabaje y tenga derechos.

“Fui a la marcha, escuché las historias, lloré, grité, fue una marcha bastante organizada desde mi experiencia, porque estuve adentro, de pronto las noticias se encaminan a los destrozos. Fue muy emotivo ver niñas de 10, de 13, de 4 años, con carteles, porque saben que su vida vale, que ellas tienen una decisión propia, una mente propia”, platica la actriz.

Louna se dice “esperanzada en esta nueva generación”, piensa que tal vez ya no le tocará ver los cambios, pero que vale la pena luchar para que las futuras hijas, nietas y madres puedan disfrutar y caminar por las calles con tranquilidad.

Por lo que señala que el siguiente paso es ser reflexivos, tanto hombres como mujeres.

“Muchos de mis amigos, incluso mi pareja, están haciendo reuniones entre hombres para reflexionar entre ellos desde dónde están actuando y desde dónde estamos actuando nosotras como grupo. La verdad es que no debemos quedarnos calladas en la calle, en el trabajo o en la familia, si vemos actitudes negativas, tenemos que decirlas, no aleccionar, pero sí alzar la voz”, enfatiza.

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