El regreso a la vida cotidiana para quienes perdieron sus viviendas tras los terremotos de este mes será de manera paulatina, primero deben buscar un lugar donde reconstruir sus vidas y luego volver a empezar.

La iniciativa Muebletón es promovida por Amaranta Olvera, ciudadana que perdió sus muebles hace siete años en una inundación, lo que le hizo recordar la sensación de desamparo y emprendió un movimiento de ayuda y enlace entre donadores y damnificados.

“Afortunadamente teníamos algunos ahorros, nuestros familiares ayudaron, pero no todo el mundo cuenta con esta misma suerte”, señaló Olvera.

La titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles, aseguró en su momento que suman más de 150 mil viviendas afectadas tras los sismos del 7 y 19 de septiembre pasados, cantidad similar a la de las viviendas construidas el año pasado.

“Si se considera la pérdida total, son más de 250 mil mexicanos que se quedaron sin su vivienda y hoy están en situación de pobreza patrimonial, población similar a la que habita todo el estado de Colima”, destacó Robles Berlanga recientemente.

¿Donas o buscas?

Así, explicó Olvera, se trata de establecer un vínculo entre las personas que quieran donar muebles o artículos para equipar una casa, con quienes se quedaron sin nada tras los temblores.

Afirmó que se pretende que sean los donadores quienes lleven la ayuda a los necesitados, lo que además dota a la iniciativa de una mayor transparencia que deriva en que las personas tengan una mayor confianza de conocer de manera personal a quienes benefician.

La iniciativa funciona mediante el llenado de un formulario en el que donadores y damnificados se registran para ser parte de una base de datos; así, cada quien coloca lo que ofrece o lo que requiere; además, se les solicitan datos personales que avalen que realmente requieren la ayuda.

Los donadores deben ser pacientes, dijo Amaranta, debido a que una vez que han quedado registrados deben esperar y guardar en sus casas lo que pretendan donar hasta que quienes necesiten la ayuda tengan un lugar para vivir.

Sin embargo, dice, existe otra modalidad que consiste en que quienes ofrecen muebles u otros artículos los lleven a una de las dos bodegas con las que cuenta la iniciativa, y aunque no es lo ideal, se sabe de quienes necesitan dejar sus muebles de manera inmediata por cambio de casa o determinada situación.

Olvera comenta que hasta el momento, se cuenta con una base de datos de 250 personas que quieren donar algunos muebles y 15 personas que solicitan este apoyo, y a una semana, dos personas ya recibieron camas, principalmente.

Aún cuando la iniciativa busca el vínculo de donadores con quienes registraron pérdidas materiales, también se establecen redes de apoyo entre transportistas, o bien, quienes se ofrecen a pagar los fletes.