Los lectores japoneses tenían 18 años de no ver de cerca en un evento público a uno de sus héroes, el escritor Haruki Murakami. El autor de novelas como “Tokio blues (Norwegian Wood)” y “Kafka en la orilla” habló en una premiación literaria en memora de Hayao Kawai, psicólogo clínico y amigo de toda la vida de Murakami. 

El evento se realizó en la antigua ciudad de Kioto bajo estrictas medidas de privacidad: no se le permitió a la prensa tomar audio, foto ni video. Murakami es extremadamente privado y odia la idea de ser reconocido fácilmente en la calle. 

“Por favor imaginen que soy una especie en peligro de extinción y solo obsérvenme en silencio desde lejos”, bromeó ante 500 fans sorprendidos de que el autor estuviera dando una plática en su propio país después de tanto tiempo. 

Murakami aprovechó también para hablar de su libro más reciente, “El descolorido Tsukuru Tazaki y sus años de peregrinación”, lanzado apenas hace un mes en Japón. 

A diferencia de sus otros trabajos en los que combina la realidad con irrealidad, su más reciente novela se desarrolla por completo en el mundo real. 

“Usualmente las cosas se dividen entre lo real y lo irreal, pero me cuestioné qué pasaría si todo lo desarrollaba en el mundo de lo real (…) La gente queda lastimada y cierran sus mentes, pero conforme pasa el tiempo, se abren poco a poco y crecen a medida que esto se repite. Esta novela trata sobre el crecimiento”.

El lanzamiento de este libro ha sido todo un fenómeno en Japón, tanto que su editorial tuvo que imprimir un millón de copias. Por lo pronto no se sabe cuándo estarán listas las traducciones al inglés y al español.