El cantautor Armando Manzanero murió a los 86 años de edad de COVID-19. El también pianista y productor deja un gran legado en la historia musical de México que perdurará por generaciones.

Su primera grabación llegó en 1950 y desde entonces, Armando Manzanero no paró. Temas como “Esta tarde vi llover”, “Adoro”, “Por debajo de la mesa”, “Somos novios”, “La media vuelta” “Contigo aprendí” y “Nada personal” se han vuelto parte del soundtrack de los mexicanos.

Armando Manzanero nació en Mérida, Yucatán, el 7 de diciembre de 1934. Hijo de un trovador y una bailarina, fue el mayor de tres hermanos.


“Nazco en Yucatán por casualidad, porque cuando mi padre que había emigrado a los Estados Unidos regresó a Yucatán, donde se encontró con mi madre que era una bailarina de folclor yucateco en Mérida, ahí viven un largo noviazgo y es ahí donde se juntan y el primer hijo que tienen soy yo, somos tres hermanos”, contó el compositor en una entrevista.

El maestro comenzó a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Mérida a los ocho años de edad, y posteriormente recibió formación musical de maestros como Mario Ruiz Armengol, Chucho Zarzosa y Vicente Garrido, en la Ciudad de México.

Desde muy pequeño, Manzanero tuvo la fortuna de tener contacto con la música, ya que su padre, “un trovador y un magnífico guitarrista”, como lo presumía, tenía contacto con los grandes artistas que llegaban a Yucatán provenientes de Cuba.

La época más maravillosa de su vida, contaba el cantautor, fue cuando vivió con su abuela Rita, con ella pasó y creció sus primeros cinco años, ya que su madre tenía que trabajar durante todo el día como costurera en una maquiladora para poder mantenerlo.

Te puede interesar: De Luis Miguel a Bronco, los intérpretes de Manzanero

Su primera composición fue “Nunca en el Mundo”, que data del año de 1950 y de la que se han realizado más de 20 versiones, ahora ya cuenta con más de 600 composiciones, de ellas más de 50 han obtenido fama internacional.

Manzanero siempre recordaba que su primera guitarra le había costado 15 pesos, la cual había pagado poco a poco, “porque un privilegio enorme que tuve en la vida es que me enseñaron a ganarme el dinero y a trabajar”, decía.

“Aprendí a tocar la guitarra pero mal, no correctamente, pero comienzo a aprender música cuando tengo ocho años”, relataba.

Después, su mamá cambió una máquina de coser por un piano que le sobraba a alguien, que estaba arrumbado con una amiga.


“Llegó todo lleno de polilla, pero con ese piano aprendí a tocar. Estaba feliz porque lo podía tocar a cualquier hora. Me volví adicto al piano completamente y es así como inicia mi vida de músico”, platicaba Manzanero.

A la distancia de ese comienzo, el músico aseguraba que “el piano siempre ha sido el amor de mi vida, mi eterno compañero, el señor que me ha dado todo”.

Ese niño jamás se imaginó que en el futuro artistas nacionales e internacionales se pelearían por grabar sus canciones, ya que todas sus composiciones eran sinónimos de éxito

Luis Miguel, Susana Zabaleta, Angélica María, María del Sol, Alejandro Fernández, Carlos Cuevas, Alejandro Sanz, Malú, Presuntos Implicados, La Barbería del sur, Miguel Bosé, Ariel Roth, Lolita, Café Quijano, La Unión, Cómplices, Lidia, Francisco Céspedes, Ricardo Montaner, Juan Pablo Manzanero, Lucero, María Medina y Edith Márquez, entre, otros artistas han grabado sus temas.

Además de otros que han cantado versiones traducidas al inglés o en versiones originales como Hedí Gorme, Jhonny Marthis, Paul Muriat, Tony Bennet, Elvis Presley. Carmen Mae Rae, Dionne Warwick y Elis Regina.

Amante y adorador de las mujeres, el pianista se casó tres veces, lo cual no era un orgullo para él, ya que opinaba que la gente afortunada sólo lo hacía una vez, porque tenía la suerte de haber conocido al amor de su vida.

Gracias a virtudes como la sensibilidad, la creatividad y la visión, sus canciones se seguirán escuchando una y otra vez en las guitarras anónimas de quien regala una serenata, del bohemio que lleva la alegría a una fiesta familiar o del pianista que en armonías distintas, hace cantar a su instrumento, la música de Manzanero, porque, como decía él, “el mejor idioma para el amor son las canciones”.

Entre aplausos

Armando Manzanero tuvo una vida llena de premios y reconocimientos, estos son algunos de ellos:

· Quinto lugar en el 1er. Festival de la Canción en el Palacio de la Bellas Artes, en 1962

· Primer lugar en el 1er. Festival de la Canción de Miami, con el tema “Cuando estoy contigo”, en 1965

· Reconocimiento internacional a su disco A mi amor, con mi amor, que incluye 12 temas

· “Somos novios”, grabada por Perry Como, con el título de “Its Imposible”, fue nominada para un premio Grammy, en 1970

· En 1978, durante el Festival de Mallorca, obtuvo el 1er. lugar con la canción “Señor amor”, interpretada por Dulce

· Entre 1978 y 1982, en Tokio, Japón, con “Es mi corazón un vagabundo” y “Corazón amigo”, éxitos en el Festival Yamaha

· En 1993, obtuvo premio A la excelencia, por su trayectoria artística otorgado por la Billboard Magazine

· En 1994, sus melodías “No sé tú” y “Adoro” acapararon todos los premios a nivel mundial, los más importantes el ASCAP y el Billboard, como las melodías más escuchadas durante el año

· En el 2001, el disco Duetos ganó el Grammy Latino en la categoría Mejor álbum vocal pop para grupo o dúo

· En enero del 2014, la Academia de la Grabación le reconoce otorgándole el Lifetime Achievement Award Grammy a la Trayectoria Artística, siendo el quinto artista latinoamericano, y el primer mexicano en recibir el Grammy