Cuatro niños de San Luis Potosí ganaron en abril el Torneo Mexicano de Robótica (TMR), lo que les garantiza un pase al prestigiado concurso internacional RoboCup, pero no les asegura el costo del viaje a China.

Los llamados “ChaBots” son Erick Terán, Toño de Anda, Yoalli Rodríguez y Diego Vitales, estudiantes de secundaria de entre 12 y 14 años. Todos, a excepción de uno, han participado en varios concursos de robótica. 

Su triunfo en el TMR fue el mejor resultado que San Luis Potosí ha logrado en la historia del encuentro nacional y ahora se preparan para asistir a Heféi, Chinal, el 17 de junio. 

Erick tiene 13 años y es el líder del equipo, Toño ganó la Olimpiada Infantil del Conocimiento y le gusta el diseño de mecanismos y la construcción, Yoalli cumple 15 este año, ha estudiado diferentes lenguajes de programación, y junto con Diego, se encarga de este campo. 

Los pequeños potosinos construyeron y programaron un equipo de dos robots invicto durante cinco partidos y que venció 5-3 al equipo de Veracruz en el TMR. 

Pero para concursar en China tienen que hacer uno nuevo de cero pues la RoboCup busca construir un equipo de futbol que le gane a la mejor escuadra humana del mundo para el año 2050.

“Para ellos significa logar una meta que se habían propuesto desde hace mucho”, dice en entrevista para Reporte Indigo Rodrigo Molina, director Operativo de Intelirobot, la escuela de robótica  a la que asisten los ChaBots en su tiempo libre. 

“Se sienten ahorita como rockstars, es súper padre”, continúa Molina vía telefónica, “se les nota, están entusiasmados pero al mismo tiempo están preocupadones porque tienen que sacar adelante el robot para competir en China y no es una tarea fácil porque la competencia es bastante fuerte. Pero le están echando muchas ganas. Están terminando de diseñar unas cosas de electrónica y mecánica y les encanta esto, la verdad”. 

El reto del concurso internacional RoboCup consiste en hacer la mejor versión de tu robot por un año, pero los participantes necesitan pasar eliminatorias nacionales. “Ahorita ellos saben que tienen que dar un mayor esfuerzo para competir a nivel internacional”, asegura el asesor de los menores, quien considera que éstos son como hijos para los profesores de Intelirobot. 

Molina platica que este sería el primer concurso internacional para los ChaBots, pero primero necesitan cubrir el costo del viaje. Para los boletos de avión a China están buscando patrocinio de empresas o gobierno. Pero para el hospedaje y alimentos están recurriendo directamente al público en general a través de Fondeadora, una plataforma Web de recaudación de fondos. 

“Hay un estigma por parte de los mexicanos de que decimos que el gobierno debería darnos tal o tal”, cuenta el maestro de 27 años de edad, “y estoy de acuerdo, pero también precisamente Fondeadora es el lugar donde se puede demostrar que si los mexicanos nos juntamos podemos ayudar una causa como esta, que va a apoyar al menos cuatro niños que van a acabar siendo físicos, ingenieros, y estoy seguro que de los mejores”. 

Su meta, que se termina en 15 días, es reunir 82 mil pesos, de los cuales llevan poco menos de 30 mil. Los fondeadores pueden aportar desde 100 hasta miles de pesos. A éstos les prometen, de acuerdo a la cantidad aportada, poner sus nombres en las páginas del equipo, mandarles llaveros en 3D personalizados y tazas autografiadas e incluso nombrar a uno de los robots como ellos en forma de agradecimiento. 

Fuga de cerebros

México es uno de los países con mayor fuga de talento. En el 2013 según el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) alrededor de 130 mil científicos dejaron el país en busca de mejores oportunidades. 

Y es que el caso de los pequeños ChaBots es uno de los muchos ejemplos que representan esta realidad, la de personas que cuentan con capacidad, destreza y talento pero se ven limitadas a explotarlas por falta de recursos, entre otros obstáculos.

Rodrigo Molina es solo uno de los mentores de los niños potosinos. En el equipo se encuentran profesores de Intelirobot que en otro momento participaron en el TMR pero que no pudieron asistir a la RoboCup, entonces celebrada en Turquía, porque no pudieron costear el viaje. “Ahorita es la revancha”, bromea Molina. ockstars de la robótica.

¿Por qué #chabots?

El nombre se lo pusieron Molina y otros maestros de Intelirobot cuando este año convencieron a los organizadores de un concurso de robótica en San Luis Potosí de mover su fecha para poder asistir a este encuentro y al TMR también. Hicieron campaña en Facebook y fueron apoyados por los alumnos y amigos de estos, por lo que bromearon que los chavos eran como sus bots de spam. 

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+ Facebook Intelirobot, la primera escuela de robótica de San Luis Potosí, inaugurada hace apenas cinco años.