Sally Hawkins está en los reflectores del mundo. La intérprete nacida en Dulwich, Londres, de 41 años de edad es la nueva musa del director mexicano Guillermo del Toro, ya que protagoniza “La forma del agua”.

Sus padres Jacqui y Colin Hawkins eran autores e ilustradores de libros infantiles. Desde que estaba en su juventud deseó ser actriz, por lo que estudió en el Royal Academy of Dramatic Arts.

Aunque en el cine es deslumbrante con su trabajo, empezó en el teatro interpretando obras de clásicos como William Shakespeare y Federico García Lorca.

Debutó en el séptimo arte  con la cinta “Todo o Nada”, en el año 2002, después partició en “El secreto de Vera Drake” y en “Happy. Un Cuento sobre la Felicidad”, en la que interpretó a Poppy, papel que le otorgó el Globo de Oro a Mejor Actriz de Comedia y el Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín, también conocido como Berlinale.


Sally comenzó su carrera actoral en el teatro y su trabajo en el cine le ha valido nominaciones a los mejores galardones de esta industria

Además del teatro y el cine, también ha estado en la televisión, pero “su mero mole” es definitivamente la pantalla grande. En 2013 protagonizó junto a Cate Blanchett “Blue Jasmine” –dirigida por Woody Allen–, por la que fue nominada por primera vez a un Premio de la Academia, en la categoría de Mejor Actriz de Reparto.

Considerada la “Amélie inglesa” también compitió por un Globo de Oro y un BAFTA gracias a este personaje.

Este año acaparó todas las miradas por Elisa en “La forma del agua”, cinta que va directo a competir por estatuillas doradas en los Oscares, el próximo marzo.

Para formar parte de la película de Guillermo del Toro, Hawkins no dudó un solo segundo, ya que cuando el director jalisciense le dijo “es sobre un pez y te enamoras”, ella aceptó de inmediato.


“Amo actuar pero también amo escribir, especialmente comedia”

Sally Hawkins

Actriz

De esta historia, Del Toro dijo que se trata de una princesa “que no es princesa; por eso para mí era importante que la película empezara con ella preparándose el desayuno, limpiándose los zapatos y masturbándose, dejando claro que no es el cuento de ‘La Bella y la Bestia’”.