En un minuto la vida de cualquier persona puede cambiar para siempre. Así le sucedió a Silke Lubzik, una mujer que hace 10 años esperaba con ansias la llegada de su primer hijo, Mathias, un niño que la ha convertido en la mujer que es.

A los dos días de que Mathias naciera, un genetista le informó que tenía Trisomía 21 o Síndrome de Down, un trastorno genético del que tanto Silke como su esposo desconocían, pero que tendrían que aprender a vivir con él.

Actualmente, Mathias es parte del 2.0 por ciento de la población de niños y jóvenes de entre 5 y 17 años que residen en México con una discapacidad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018 del Inegi.

En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, Silke se sincera y admite que, la verdad, su historia no sería la que es hoy sin su hijo, sin lo que ha aprendido a través de él.


Cuando nació mi primer hijo, Mathias, hace 10 años, y el doctor nos dijo que nació con Síndrome de Down, fue un momento muy complicado porque sí entramos en un momento de mucho miedo, como de un shock, porque no era lo que esperábamos, nosotros no sabíamos que venía con Síndrome de Down, nosotros nunca antes habíamos tenido contacto con una persona con discapacidad, no teníamos conocimiento de absolutamente nada

Silke Lubzik

Fundadora de Cambiando Modelos

Para Silke, si el hecho de convertirse en madre por primera vez era ya difícil, pues ningún bebé viene con un instructivo, cuando el niño tiene un elemento adicional del que particularmente ella desconocía, el reto se hizo mayor.

Sin embargo, el tiempo le ha dado a Lubzik la oportunidad de no solo impulsar a su primogénito, sino de darles voz a otros niños, jóvenes y adultos con cualquier tipo de discapacidad, a través de su organización civil Cambiando Modelos.

El objetivo principal de esta organización sin fines de lucro es que se deje de enfocar en la condición de las personas y se empiece a darle importancia a la propia gente, y que la diversidad y las diferencias de todos los seres humanos sean vistas como una ventaja para enriquecer a la sociedad.

En entrevista, Silke comparte que esa noción de entender que debía apoyar y cuidar a su hijo por quién es y no por su discapacidad, surgió años atrás cuando, tras cuestionar a un doctor sobre lo que podría hacer o no el menor de edad, el especialista le respondió: “¿Sabe qué? Deje de preocuparse tanto por el Síndrome de Down y enfóquese en su hijo”.

“Como sociedad todos somos diferentes, y gracias a que todos somos diferentes tenemos algo valioso que aportar a esta sociedad”, declara Silke.

En Cambiemos Modelos, actualmente existe una parte que se enfoca en sensibilizar, educar, asesorar y hacer eventos de inclusión, y otra en la que representan talentos con discapacidad para que sean incluidos en los medios, sea como actores o modelos.

“Los medios de comunicación son la manera más impactante de mandar este mensaje, porque en los medios, si la gente no ve a las personas con discapacidad, es como si no existieran, y si no existen, pues no los incluyo”, añade.

Lo que falta para Silke Lubzik y Cambiando Modelos

Luego de 10 años de vivir con alguien con Síndrome de Down, Silke afirma que, desde su experiencia, lo que sigue haciendo falta en favor de las personas con cualquier discapacidad en México son políticas públicas en favor de la educación, la salud y el trabajo.

El pasado 26 de noviembre, la Presidencia de la República lanzó la Guía Ética para la Transformación de México, y en el punto número 16, del trabajo, especifica que este es un derecho universal del que, desgraciadamente, quedan excluidos menores de edad, adultos mayores y personas con alguna discapacidad.

“Este tipo de cosas son muy importantes, que los organismos hagan que los derechos de las personas con discapacidad estén vigentes; es muy importante mantenerlos y esto no está sucediendo en nuestro país”, dice Silke.

Para conocer más de los niños y jóvenes que forman parte de Cambiando Modelos, visita su canal de YouTube Lookup TV!, donde realizan entrevistas y manualidades

Asimismo, considera que hace falta más inclusión entre la sociedad, la cual puede alcanzar a realizarse bajo el ejemplo, es decir, que la gente no haga nada que no les gustaría que les hicieran.

Así, Lubzik invita a las y los mexicanos a ser respetuosos con todas las personas, independientemente de que tengan o no una discapacidad, un tono de piel diferente, o incluso una orientación sexual distinta a la suya.

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