El diario británico The Guardian dio a conocer un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Oxford en el que se descubrió que uno de cada cinco contagios de COVID-19 desarrolló una enfermedad mental.

El estudio fue llevado a cabo junto con el Centro de Investigación de la Salud Biomédica NIHR y se encontró que después de tres meses de haber sido diagnosticados como positivos de COVID-19, los pacientes tuvieron un desorden mental.

Los investigadores de Oxford explicaron que esto se halló en uno de cada cinco pacientes, quienes tuvieron desórdenes psiquiátricos como ansiedad, depresión o insomnio.

Además, los científicos explicaron que las personas que ya contaban con un diagnóstico previo sobre algún deterioro en su salud mental presentaron una
probabilidad de 65% de padecer COVID-19.

De acuerdo con el doctor Max Taquet, académico clínico y uno de los autores del estudio, estos nuevos hallazgos están dando luz a la ciencia sobre el nuevo coronavirus y sobre las posibilidades de contagio y su injerencia con la condición mental.

“Este hallazgo es inesperado y necesita investigación. Mientras tanto, un desorden psiquiátrico debería ser añadido a la lista de factores de riesgos por COVID-19”, comentó.

El estudio aglutinó 70 millones de registros médicos en Estados Unidos, incluyendo más de 62 mil casos de COVID-19 que no requirieron hospitalización o una visita de emergencia.

La incidencia de enfermedad mental en los diagnósticos de 14 a 90 días después de un positivo de COVID-19 fue de 18.1%, incluyendo 5.8% que resultaron en un primer diagnóstico.

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