Alrededor de 2 mil migrantes de origen centroamericano han llegado a la Ciudad de México y en su paso hacia los Estados Unidos.

Con la idea de apoyar a su familia y construir una mejor vida, ellos han adoptado como su casa temporal el estadio Jesús Martínez “Palillo” de la deportiva Magdalena Mixhuca. El “Sueño Americano” continúa siendo su estandarte.

En comparación con la Caravana Migrante de noviembre del año pasado, la actual luce más organizada y con mayor unión, independientemente de su país de origen o edad cumplida.

Provistos de servicios médicos, lúdicos y de alimentación, los extranjeros intentan descansar mientras aguardan el arribo de sus connacionales que se han retrasado en esta travesía, la cual lleva cerca de 20 días.


“Nosotros decidimos buscar el Sueño Americano para buscar trabajo y si tenemos que sufrir para ver a nuestra familia levantarse lo vamos a hacer”, explica en el lugar Josué Elías Gómez, joven hondureño de 17 años.

Dejando atrás a su familia, exceptuando a dos hermanos que le acompañan, el adolescente comenta que frente a la adversidad él seguirá su camino “cueste lo cueste”.

El propósito de Josué no dista del de muchos en el sitio, pues coinciden que el viaje lo hacen con el propósito de buscar “una oportunidad fuera de us país” y por la condiciones que imperan en los mismos.

Situación actual

De acuerdo con la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos local (CDHCDMX), Nasheli Ramírez, en el albergue provisto por el Gobierno de la Ciudad se mantienen mil 803 personas, además de otras 120 que llegaron al sitio hasta el transcurso del medio día.

En las próximas horas, autoridades capitalinas estimaron una afluencia máxima de 3 mil migrantes, no obstante, afirmaron que se cuenta con los medios humanos y materiales para brindarles atención.

Al interior del sitio y en las inmediaciones del mismo, un total de 200 policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) han sido desplegados con el fin de salvaguardar la integridad física y patrimonial de los ciudadanos extranjeros.

(Fotos: Eduardo Serralde)